BASADO EN HECHOS REALES
CCXXX TRABAJADORAS EN MÉXICO, MÁS REVESES QUE DERECHOS
Jose Manuel Hernando
Director Creativo Regional LATAM
Comparar Latinoamérica con Europa o México con España es tan absurdo como poner un retrovisor a un avión, pues las diferencias son notables, y en cuestiones de género, sobresalientes. Es por ello que, en este post, no pretende confrontar ambas realidades si no tan solo, exponer una incómoda verdad social que aquí parece ir más allá de lo meramente profesional. Veamos. Leamos.
Según la gente de bien, lo del feminismo es una lacra que está supra empoderando a las mujeres a base de infra empoderar a los hombres, y sin pudor lo denominan feminazismo. Y animados por el tercer cubata, se lanzan a quitar hierro a la violación de un futbolista famoso o a la de un exfutbolista casposo, afirmando sin ningún lugar a dudas que la culpa, es de la minifalda. Y si la conversación deriva al tema laboral, inevitabelmente se empieza tirando de tópicos hormonales, y se acaba universalizando cosas y casos completamente marginales. Eso sí, afirman no ser machistas por tener madre o hermanas, o por mostrar admiración por las profesionales de éxito que le han echado “un par de huevos” a la vida.
No hay que mirar muchos estudios para ver que la desigualdad de género aquí en México es una realidad cotidiana, curiosamente la más alta de todo Latinoamérica, junto con Brasil. Y si no, veamos estos datos.
Mientras que el 76% de hombres trabajan, tan solo el 46% de las mujeres logran integrarse al mercado laboral.
El 27% de los puestos de responsabilidad están ocupaos por mujeres, tan solo un 14% forman parte de consejos de administración, y menos de un 4% de empresas tienen una mujer a los mandos.
Las mujeres ganan un 16% menos que los hombres por el mismo trabajo, según lo cual donde un hombre gana 100 pesos, una mujer ingresa 84 por hacer lo mismo.
El trabajo de la mujer no termina con su jornada laboral, pues dedican 40 horas semanales a las tareas del hogar, frente a las 16 de los hombres.
El 54% de las mujeres trabajadoras lo hacen en sectores precarios, sin acceso a prestaciones ni seguridad social.
Y otro curioso dato que engancha con el anterior, es que casi el 30% del emprendimiento en México es femenino, algo muy superior a la media mundial. Pero esto más que una demostración de independencia parece una cuestión de supervivencia, ya que el 82% son micronegocios que operan en la más absoluta informalidad y precariedad en sectores como el comercio al por menor, o servicios al por mayor.
Foto Original:
Es más que evidente que lo laboral es un reflejo de lo social, aquí y en Sebastopol, y para cambiar una cosa ha de cambiar la otra. México es un país increíble en muchos, muchísimos sentidos, pero la violencia es algo que está muy muy presente. Una de las cosas que más me llamó la atención de CDMX es que hay vagones de metro y autobuses de acceso exclusivo para ellas, algo lógico si el 72% de las mujeres se sienten inseguras en el transporte público, y un número similar de mayores de 15 años han experimentado algún tipo de violencia, psicológica, económica, física o sexual, a lo largo de su vida. Y sí, si eres tío pensarás que más quisieras tú ser acosado, pero sabes perfectamente que esto no funciona así.
Hay solución? Pues aunque suene a retahíla de hoja parroquial, supongo que como en cualquier lugar del mundo, pasa por un cambio social y cultural, impulsado por la educación, las empresas y los gobiernos de turno. Y hablando de gobiernos y sin paños calientes, las famosas “cuotas de igualdad” impuestas en España por los gobiernos judeomasónicoizquierdistas en contubernio con el terrorismo rojo que tanto critica la gente de bien, han acelerado sustancialmente el proceso hasta situar a la tierra del perro a la cabeza de Europa en materia de igualdad de género laboral. Pero, no es un caso asilado.
Islandia es el primer país del mundo que obliga por ley a las empresas a demostrar igualdad real entre hombres y mujeres, con fuertes sanciones por su incumplimiento. Suecia dividió el permiso de paternidad entre ambos géneros con carácter intransferible, con lo que se redujo notablemente el “sesgo de contratación” por maternidad. Y antes de que alguien piense que todo eso queda muy lejos, solo mencionar con links para los más curiosos del lugar, el caso de Uruguay y su Sistema Nacional Integral de Cuidados, el de Argentina y su Ley de Cupo y Paridad, Colombia y su programa “Manzana del cuidado”, y Uruguay y su plan pionero en Sistema de Cuidados.
Termino asegurando que aunque lo pueda parecer, no pretendía hacer de este post el típico alegato feminista de aliado que tan buenos resultados da para ligar, sino tan solo compartir uno de los tantos contrastes que he vivido en primera persona, de este mágico país. Cierto es que como me decía una antigua jefa vasca, “a los datos hay que darles golpes hasta que digan lo que tú quieres”, pero ahí están para demostrar que más allá de banderitas y banderolas del mes de abril, a lo de la igualdad laboral en cuestión de géneros le pasa un poco como a lo de la agenda sostenible, que se dice mucho pero se hace poco. Será cuestión de tiempo, pero sinceramente creo ya es tiempo de cambiar. Y tú, que vas a hacer para que esto cambie?
Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente. ¿Hablamos?