PENSANDO PENSANDO
CCLXXIX | SOLO 2 DE CADA 10 TRABAJADORES SON FIELES. Y BAJANDO…
Jose Manuel Hernando
Director Creativo Regional LATAM
Si dos de cada 10 empleados son fieles a su compañía, y más de la mitad está en búsqueda activa de empleo, Houston, tenemos un problema. En este post reflexiono sobre estos demoledores datos, intentando entenderlos para hacer ver que eso de que las personas son “el activo más importante de las compañías”, es algo más que un vinilo en una cristalera de recepción. Veamos. Leamos…
Hay datos que de puro bestia, mi cerebrito no comprende cómo no son cabecera de telediarios y radionoticieros. Y más allá de que me sorprenda que se la da más importancia a un partido de furgol más o un famosete menos, cosas como estas yo personalmente lo veo cuanto menos preocupante. Y es que según afirma un informe sobre el estado del lugar de trabajo en 2025 de Gallup (no confundir con Gollum), el descenso es constante año tras año.
Como dice euronews, la consecuencia lógica es que casi la mitad de los trabajadores está en búsqueda activa para cambiar de empleo, y que 6 de cada 10 aplican la ley del mínimo esfuerzo laboral. Y en el caso de mandos sube un poco, pero hablamos de un 30% de engagament. Y curiosamente, Europa es donde se dan los perores resultados...
Pero esto no acaba. Los empleados más desvinculados (como un 15%) y que por lo que sea se ven obligados a seguir en la compañía, ahuyentan conscientemente a sus clientes con un mal servicio y contagian su negatividad a su entorno laboral, con lo que su daño reputacional interno y externo es incalculable. Más datos. Sustituir a un colaborador incluyendo los costes de selección, la formación, el periodo de adaptación, etc, cuesta entre 0,5 y 2 veces su salario anual. Y las pérdidas de tiempo, la ineficiencia y el absentismo laboral representa una media del 34% de su salario laboral. Y si ponemos números a todo esto, el coste directo de esta falta de compromiso es de unos 10 billones de dólares anuales (casi un 9% del PIB mundial). Es mucho dinero, verdad?
Foto Original:
Yo que no soy como mi compadrito y que igual que Alejandro Sanz tengo el corasón partio, pero en mi caso entre España y México, voy a dar datos concretos de ambos países para ubicarnos, y que cada uno saque sus propias conclusiones.
Según el informe de Gallup, el índice de compromiso laboral de España es de tan solo un 10%, añadiendo además que el 39% busca activamente un nuevo empleo. Ocupamos el puesto 32 de 38 en cuanto a bienestar laboral en la OCDE (más conocido como el club de los países ricos), y el 60% afirma sentir “burnout” . SI hablamos de absentismo laboral, ahí también somos unos campeones con tasas nunca vistas del 7,2%, lo que suponen unos 25 millones de euros anuales de pérdidas para las empresas y de coste para la Seguridad Social. Pero espera, que hay más. El 33% cree poder cambiar de trabajo en los próximos seis meses, ratio que sube al 45% en el caso de los más jóvenes. Y la mayoría de las denuncias laborales se asocian a excesos de jornada y horas extras no pagadas…
En México hay un sorprendente ratio de fidelidad que varía entre el 25% y el 30%, lo que contrasta con el hecho de que el 78% están planeando cambiar de trabajo este año. Con un absentismo laboral del 7%, similar al de España, y un estrés laboral del 48%, cuentan con una tasa de rotación de un 15%, que se dispara al 24% en el sector servicios, y los motivos principales son salariales, de acoso laboral o de excesiva carga de trabajo.
Creo que todos intuimos los por qués de todo esto, pero hay gente muy lista como Laurent Millan (NTT Data) que afirman que “la desconexión se debe a la falta de oportunidades de crecimiento interno, el escaso enfoque en el bienestar y salud mental por parte de los líderes, y el retroceso en derechos laborales de algunos sectores”. Y para completar esta sentencia, los chicos de Randstad afirman y confirman que “estamos ante un cambio de paradigma, donde el talento prioriza la conciliación sobre el salario”. Y antes de que alguien se piense que entonces la solución está clara, decirle que esto no va de sueldo, sino de tener tiempo para gastarlo.
No sé, igual entramos en una nueva fase en la que hemos pasado del “trabajo para toda la vida” al “en la vida no todo es trabajo”. Y sí, supongo que lo fácil es hablar de vagos, de generación de cristal, de pérdida de valores, o de leches en vinagre, pero negar la realidad es estar más ciego que un topo con miopía. Y es que ese dicho que de forma periódica se redescubre en las compañías de que “cuesta más ganar un cliente nuevo que fidelizar uno existente” parece que no aplica a los colaboradores (que es la forma fina de llamarles ahora). Y así, se asignan pocos recursos y menos presupuesto, a eso qye le llaman comunicacion interna.
Con todo esto y para concluir, solo hay que pensar que con estas macro cifras, si consiguiéramos aumentar el nivel de compromiso de los empleados ganaríamos todos, pues además de que las personas serían más felices, los empresarios verían un notable incremento del nivel de eficiencia operativa y su consiguiente beneficio económico, y las arcas del estado se verían gratamente recompensadas por un decremento del gasto social (bajas laborales, estrés…), y un incremento de la recaudación fiscal. Entonces, por qué no nos ponemos en ello? Por qué no invertimos más en las personas, pero de verdad…? Por qué seguimos pensando que los curritos son unos vagos desagradecidos? Yo sigo sin perder la fe, pero mientras no vea que se revierten datos como estos, seguiremos siendo de la escuela de crédulos de Santo Tomas.
Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente. ¿Hablamos?