DESDE LA AGENCIA

CVIII | CÓMO SERÍA UN CONCURSO DE SELECCIÓN DE CLIENTE?

MISTERHELLO
Jose Manuel Hernando Llorens

Director Creativo Ejecutivo Aleggria Comunicación

Todos los que trabajamos en comunicación estamos acostumbrados a participar en concursos, llevados a cabo con mayor o menor grado de profesionalidad. Pero, qué pasaría si fueran las agencias las que hicieran concursos de clientes?. Yo imagino que serían algo así

 

Dicen que una misa satánica es lo mismo que una religiosa, pero al revés. El reverso tenebroso de un concurso de agencia no creo que fuera literalmente lo contrario, pero sí tendría lo peor de ambos mundos. Si en un universo distópico fueran las agencias las que tuvieran el poder de elegir, sin duda los concursos se desarrollarían de otra forma. O no. Para mi serían algo así.

Una agencia de comunicación interna termina un trabajo y digamos, queda libre. Y como tiene que cubrir su necesidad económica, abre una especie de concurso para elegir cual de los proyectos de entre sus clientes actuales o potenciales, merece su atención. Y así lo hace saber de forma oficial u oficiosa al mercado a través de canales on, off y plof con un desganado briefing en el que explican el tipo de trabajo que les gustaría desarrollar, y para el que creen, están más capacitados.

Las empresas verán si alguna de sus necesidades de comunicación interna se ajusta a las preferencias y posibilidades de la agencia, y en caso afirmativo, presentarán un extenso y detallado informe con su proyecto, un estimado del importe que están dispuestos a gastar, y la forma de pago habitual en la compañía. La propuesta deberá ir acompañada de unas credenciales sobre la trayectoria y valía de la compañía, un completo perfil de las personas que estarán involucradas en el proyecto, y un exhaustivo informe teórico sobre la metodología de trabajo. Y completarán la propuesta con un extenso anexo con experiencias con agencias similares, pruebas certificadas de estar al corriente de pago de la seguridad social y hacienda, de ser una empresa eficientemente ecoresponsable, y de formar parte de mínimo, una asociación de defensa de algún animal en peligro de extinción.

concurso de selección de cliente

Foto Original:

Cartel película “Danzad, danzad, malditos”

1970

Sydney Pollack

La agencia pondrá a disposición de los clientes durante este periodo un mail de dudas que responderán dos días antes de finalizar el periodo de concurso a todos los clientes participantes. Por supuesto, el cliente deberá garantizar que los profesionales implicados poseen profundos conocimientos de los términos y técnicas más habituales en comunicación, pudiendo incluso ser convocados a una prueba práctica presencial donde evaluar sus conocimientos ante un tribunal establecido por trabajadores de la agencia de cuentas y creatividad…

Para reunir y gestionar toda esa documentación dispondrán de entre una semana y dos meses de plazo, periodo tras el cual deberán acceder a una compleja plataforma online por la que habrán pagado un exorbitante precio módico por inscripción, en la que tras varias docenas de pantallas de autenticación, verificación y consolidación, subirán su propuesta segmentada en varios pdf’s con un peso máximo de 250Kb’s, y enviarán una copia en papel de todos ellos a una dirección de correos y/o un fax.

Una vez cerrado el proceso y recibidas todas las propuestas y tras un periodo indeterminable, la agencia en cuestión decidirá en comité interno cuáles de los proyectos presentados merecen su atención, y así se lo comunican a los afortunados por burofax. Y es en ese momento en el que el área financiera de la agencia se pone en contacto con la de los clientes para gestionar el presupuesto al alza y el trabajo a la baja. Es posible que incluso se establezca un sistema de selección basado en establecer una puja a partir de inversión publicitaria mínima prevista que ganará el que esté dispuesto a invertir más a cambio de menos.

Las empresas que acepten los términos económicos, deberán acudir a la agencia para defender su candidatura y demostrar que el suyo, es el proyecto que merece el reconocimiento de los profesionales de la comunicación. El tiempo de exposición variará entre la hora y los diez minutos, dejando un espacio final para ruegos y preguntas. Ese será el momento para hablar de lo que la agencia espera del cliente en términos de entregables, de la posibilidad de cumplir con los plazos de ejecución solicitados por el cliente, de la expectativas reales de remuneración esperadas por el trabajo realizado, y de la forma de trabajo más adecuada entre ambas partes, o por lo menos para la Agencia.

Terminada la ronda de presentaciones, se dará por concluido el proceso de selección de cliente, salvo que la agencia cambie de opinión con respecto al tipo de trabajo que le gustaría desarrollar, en cuyo caso volverá a convocar a los clientes finalistas para que en unos días rehagan su propuesta, que inicie otra ronda de negociación de inversión al alza y trabajo a la baja, o que posponga el concurso sine que non porque le ha salido otro trabajo más interesante o lucrativo.

El fallo oficial se producirá unos días o semanas después, y el cliente ganador recibirá una llamada del mismísimo director general de la agencia, invitándose a ser recibidos en sus instalaciones con toda su plana mayor para ahora sí, recibir el briefing de comunicación de la campaña. Por supuesto las pastas y los café de la reunión correrán a cargo del cliente.

Los clientes perdedores recibirán un frío mail firmado por un subalterno del adjunto al director financiero agradeciendo su interés por la agencia, y dejando patente el desinterés de la misma por su proyecto. Y vuelta a empezar…

Por supuesto que ni todos los clientes ni todos los concursos son al revés ni así, pero estoy seguro que más de una persona que desde la agencia haya sufrido uno de esos concursos que tan mal nombre han dado al proceso, pensarán que como formato de venganza, no está nada mal. No?

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?