DESDE LA AGENCIA

CCXVIII | LENGUAJE INCLUSIVO EN COMUNICACIÓN INTERNA; GUÍA ÚTIL DE ALGO PARA ALGUNOS, TAN INUTIL

MISTERHELLO
Jose Manuel Hernando

Director Creativo ATREVIA CU&PE 

Por supuesto que soy acérrimo defensor de la igualdad de género, pero hay cosas como esto del lenguaje inclusivo y no sexista en la comunicación interna, que se nos está yendo un poco de las manos en comunicación externa, y en interna. En este post hablo de lo que es y debería ser, para que no caiga en la imposibilidad, el hastío o el mayor de los ridículos. O por lo menos lo voy a intentar para que no provoque el efecto contrario del esperado y deseado. Veamos. Leamos.

El otro día me llamó un cliente entre preocupado y azorado, por un cambio en una campaña de comunicación interna supuestamente aprobada y reaprobada. Y es que acababan de firmar el compromiso de lenguaje inclusivo y había que cambiar toda la campaña para que además de ser fieles a ello, parecerlo. El problema es que como en gran cantidad de campañas de interna, los pronombres personales abundan como el tofu en una comida de adolescentes. Y yo que soy muy obediente, empecé a ceñirme a la normativa hasta que empezó a correr el riesgo de irse de madre, padre, primo y abuela. Por suerte el cliente demostró tener más de dos dedos de frente y optar por dar ciertas concesiones a los giros de estilo, y a los epicenos. 

Y es que hoy se impone que las empresas estén alineadas con todo lo políticamente correcto, incluso si no lo parece o no lo merece. Por suerte este tema de la igualdad es algo pertinente, aceptado, y compartido por todos y por todas. El uso de lenguaje no sexista es un paso más para influir en las actitudes, percepciones y comportamientos que contribuya a una igualdad de género real dentro y fuera del trabajo. Pero no confundamos, la forma nunca debe condicionar el fondo porque además de despistar del propósito del mensaje lo banaliza, dándole argumentos a los de siempre para decir que esto solo es un caprichito de cuatro locas feminazis. Así que para normalizar algo que parece haber nacido medianamente anormalizado, voy a compartir unas normas lógicas, básicas y eficientes para que las acciones de comunicación interna no paguen el pato de esta disputa léxica e ideológica.

Si estuviéramos hablando de ciencia ficción y necesitáramos acudir a la fuente del saber en esa materia, deberíamos ir al volumen II la famosa Enciclopedia Aurum. Pero como aquí hablamos de lenguaje, lo primero es ir a la RAE. En enero del 2020 el Director de la RAE en polémica rueda de prensa, presentó un informe sobre lenguaje inclusivo y cuestiones conexas que a pesar de sus más de 150 páginas de texto apretado, no representa mucho avance con respecto a la “Doctrina Bosque” de 2012. Durante su amplia extensión además de defenderse con encono de los ataques machistas y regalar un extenso master sobre el uso correcto de los géneros en el lenguaje, el informe se puede resumir en el clásico “ssstamostrabajandoenello”. Así que siendo más papistas que el papa y viendo la cobra que ha hecho la RAE, voy a ir por lo legal y destilar lo que dice la ley al respecto, y pasarlo bajo el tamiz de misterhello.

lenguaje inclusivo
Foto Original:

Cartel película «Ellos y ellas»

1955

Joseph L. Mankiewicz

Lo primero que dice este informe de tan solo doce páginas sobre la comunicación incluyente, es que por lenguaje sexista se entiende el tipo de comunicación que invisibiliza a las mujeres, que puede provocar su infravaloración o ridiculización, y que su causa principal es el abuso y generalización del género masculino. Y lo demuestra con el ejemplo de que cuando hablamos de hombres, no se sabe si se referencia a los varones a la humanidad en su conjunto. Y como no puede ser de otra forma templan gaitas diciendo que esto tiene más que ver con la tradición y la inercia que con la voluntad de invisibilizar o infravalorar a las mujeres. Y de ahí la necesidad no tanto de cambiar, sino de actualizar nuestro lenguaje. Y claro en eso, nadie puede estar en desacuerdo.

Por supuesto, hablando del abuso del masculino genérico, dan una serie de consejos literales para un correcto uso de la lengua en las comunicaciones internas:

  • Sustituir “los trabajadores” o “los empleados” por “la plantilla” o “el personal”.
  • Sobre los abstractos y perífrasis, mejor “el profesorado” o “la jefatura” que “los profesores” o “los jefes”.
  • Omitir determinantes o para decir “contar con profesionales…” en vez de “contar con los profesionales…”
  • Usar el “se” para decir “se decidirá en Comité Directivo…” mejor que “los directores decidirán…”
  • Jugar con las formas personales de los verbos cambiando un “Los empleados velarán por su seguridad…” por un “Deberás velar por tu seguridad…”
  • Evitar masculinos falsamente genéricos como “Es responsabilidad de ambos” y usar mejor “Es responsabilidad de ambas partes”
  • Usando formas no personales de los verbos, por ejemplo usar “Trabajando adecuadamente, conseguiremos…” mejor que “Si el empleado trabaja adecuadamente, se conseguirá…”
  • Priorizar el uso de pronombres relativos sin género como “Quien participe en la encuesta…” en vez de “A los que participe en la encuesta…”

A continuación nos habla del desdoblamiento como solución de problemas de estilo. Aquí mi opinión personal es que en la medida de lo posible hay que evitar el risible desdoblamiento de “los trabajadores y las trabajadoras”, “los usuarios y las usuarias”, “los jefes y la jefas».  Por supuesto meto en este saco del ridículo a los apañados atajos de “trabajadores/as”, “usuarios/as” o “jefes/as”. E incluso al vamos a decirlo así, moderno, uso de la arroba o el hastag. Entiendo que es lo más fácil, pero me parece importante modelar un poco a nuestro lenguaje que por suerte para nosotros, es bastante más rico de lo que creemos.

lenguaje inclusivo

En el mismo informe se habla de fórmulas de tratamiento que aunque importantes no creo que no vienen muy al caso. Y de la denominación de los oficios, que por supuesto aconseja usar el género femenino cuando es una mujer la que lo ocupa, y siempre y cuando sea posible seguir los mecanismos morfológicos para su formación. Y aunque no sea exactamente lenguaje, comparte recomendaciones sobre las imágenes evitando el uso de hombres como figura genérica, así como las imágenes estereotipadas de oficios y comportamientos de cada género. Y concluye con 10 normas básicas muy útiles que te recomiendo imprimas para saber si las campañas son igualitariamente correctas o no. 

He de decir que en esto del lenguaje inclusivo y siendo consciente de que es necesaria su revisión, hay mucho de conflicto y pugna ideológica, y no es la primera vez que una campaña es demonizada por un supuesto mal uso del género. Es por ello que quiero cerrar post con un listado de gramática que demuestra que la lengua sin ser una ciencia exacta, es una serie de normas vivas en constante evolución, pero que mantienen unos componentes estructurales inalterables. Vamos a dar un breve repaso a los géneros…

  • Masculino: Varones, animales macho y cosas que llevan delante la palabra “el” (El balón)
  • Femenino; Mujeres, animales hembra y cosas que  llevan delante la palabra “la” (La comba)
  • Neutro: Adjetivos tomados sustantivamente que puedan llevar la palabra “lo” (Lo útil)
  • Común: Nombres de personas con una sola terminación que puedan llevar delante diferente artículo (El mártir y la mártir).
  • Epiceno: Nombres de animales que tienen la misma terminación y artículo para ambos géneros (La perdiz)
  • Ambiguos: Nombres de cosas que se pueden usar como masculinos o como femeninos (El mar y la mar. El juez y la juez).

Y hasta aquí el post de hoy. No me siento muy cómodo con este tipo de temas pues suelen generar una polémica y una suspicacia que ni es mi línea editorial, ni vital. Creo que es justo y necesario que tomemos conciencia de su importancia y uso dentro y fuera del entorno laboral ya que de forma más o menos inconsciente, todos caemos en micro o macromachismos. Pero eso no significa que debamos usar el lenguaje para que los unos reivindiquen un presupuesto progreso y los otros, aprovechen para justificar su supuesto retroceso. El lenguaje debe estar al servicio de la comunicación y no al revés, y lo normal es que por intentar contentar a todos no se contente a nadie, ni a ellos, ni a ellas, ni a elles. Y ahora sí termino de verdad con un fragmento de La Vida De Brian en un divertidísimo coloquio sobre la identidad de género.

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?

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