SOBRE COMUNICACIÓN INTERNA…

ERES UNA PERSONA INDISPENSABLE EN TU ORGANIZACIÓN? PUES ENTONCES ERES UN LYNCHPIN…

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

El otro día me habló mi amiga Laura de un término que no había oído nunca para definir a un profesional, Lynchpin. Este curioso nombre que parece el de un duende de un cuento de Perrault sirve para definir a aquel trabajador que de tan imprescindible que es, mantenerle en la organización es casi crítico para la supervivencia de la misma. Veamos un poco más de este curioso personaje…

Traducido literalmente como “el eje”, un Lynchpin es una persona que por sus conocimientos, actitudes o habilidades es una pieza clave para la compañía. Cierto es que todos somos prescindibles, hasta Steve Jobs lo fue, pero perder a un Lynchpin puede poner en serio riesgo el crecimiento, la credibilidad o incluso la supervivencia de una organización.

Pero no confundir imprescindible con importante. Casi todos somos necesarios en nuestro trabajo, pero no dejamos de ser una pieza más en el engranaje fundamental para que todo siga funcionando, pero sustituible por otra parecida o igual. Un Lynchpin es como una especie de incunable, una pieza que han roto el molde, algo bastante difícil de replicar y muy complicado de repetir. Por eso son tan importantes. En una sociedad donde la nuestra donde impera la ley del dinero y todo vale, si algo sale más barato ya sea un proceso o un recurso, se sustituye sin miramientos.

lynchpin

Foto Original:

Cartel película “Mas Max”

1979

George Miller

Según Seth Godin, un Lynchpin “es una persona que lidera y/o conecta con otras personas (clientes, proveedores, mandos, compañeros…) para hacer que las cosas sucedan a su alrededor”. Nadie te enseña a ser un Lynchpin. No hay facultades, ni escuelas, ni cursos, ni master. Un Lynchpin es una persona que consciente o inconscientemente es capaz de resolver problemas laborales complejos con naturalidad, enfrentarse a retos profesionales con éxito sin apenas información, un tipo, o tipa, que sabe llegar son sus equipos y a sus equipos a nuevos territorios. Es más de pensar lo que habla y hablar lo que piensa. Es lo que ves

Quieres saber cómo es uno?. Es muy sencillo. Un Lynchpin no está necesariamente en un puesto directivo; puede ser un responsable de logística, un técnico de marketing o un asesor comercial. Tampoco tiene porqué saber que lo es; puede estar oculto por falta modestia o escondidos por celos jerárquicos. Tampoco puedes comprarle; aunque el dinero importa no es su epicentro vital. Ni parece que lo de ascender social o profesionalmente sea una prioridad; el reconocimiento es el resultado, no los aplausos.

Pero cuidado, un Lynchpin igual que nace, se deshace. Para seguir siendo lo que es, el Lynchpin debe tener aire y pulmones. Su gasolina es la libertad. Si dices a un Lynchpin lo que ha de hacer y cómo ha de hacerlo, dejará de serlo. La motivación es la clave. Un Lynchpin vive el aquí y el ahora, por lo que estar a la última debe ser su primera prioridad.

Decía Henry Ford: “Sólo hay una cosa peor que formar un empleado y que se vaya. El no formarlo y que se quede”. Esto aplicado a un Lynchpin es más vital, puesto que si se queda extraordinariamente obsoleto, su figura es como la de un jarrón chino, algo muy valioso pero que nadie sabe dónde ponerlo ni qué hacer con él. Casos como el suyo hay un gran número en publicidad. Grandes nombres de la profesión de los que solo voy a mencionar el apellido; Lapeña, del Pino, Mancebo, Ocaña, Tena, Palacios…

Por eso si crees que eres uno de estos raros especímenes, explórate, demuéstrate, involúcrate, crécete y gánate, y si no te dejan, pírate. Trabajo, no te va a faltar…

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?