DESDE LA AGENCIA…

LXIV | REVISTAS DE COMUNICACIÓN INTERNA. MEJOR EN PAPEL U ONLINE?…

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

Como todo en la vida, el publicar una revista interna en papel o digital, tiene sus pros y sus cons. Muchos han optado por la opción virtual por una cuestión de costes, pero corren el peligro de matarla por falta de lectura o de lectores. En este post vamos a analizar las ventajas y desventajas de ambos formatos, y por supuesto, mi opinión y experiencia

Sin haberlo pedido, recibo trimestralmente la revista PrintPower una publicación orientada a promover la eficacia de la impresión tradicional en papel ante la irrupción de las alternativas digitales como medio de comunicación. La publicación no hace más que defender con argumentos sólidos la pervivencia de su soporte como complemento o alternativa a la moda imperante de lo efímero. No hubiera pasado de ser una publicación más que pasa por mis ojos si no me hubiera visto reflejado en una experiencia reciente que he vivido y que paso a referir.

revistas de comunicacion interna

Foto Original:

Cartel película “Star Wars”

1977

George Lucas

Sin llegar a ser lector compulsivo, me considero una persona con un nivel de lectura muy superior a la media y además, bibliófilo. No significa que memorice y recite pasajes bíblicos como Juls en Pulp Fiction, sino que me gusta coleccionar libros. Y es que además de leerlos, los clasifico, los reparo, los cuido, los almaceno, escribo reseñas, los comparto…

Y así, más por necesidad que por modernidad, llegué al libro digital. Y con el fervor del converso me lancé al mundo del kindle hasta que en poco tiempo disponía de una biblioteca virtual que nada tendría que envidiar a la de Alejandría en la era de Ptolomeo II. Pero un mes después, igual que me pasó con el cigarrillo electrónico, lo regalé…

La razón me la dio un tal Paul Simpson en la revista PrintPower, y cito literalmente “Ya sea por el carácter perpetuo del papel o por la sensación física del tacto, los estudios neurológicos demuestran que el material impreso mejora la asimilación y la comprensión de la información y forja una relación más profunda con el lector“. Efectivamente, porque yo soy de los que siguen creyendo que esto de vivir, es una cuestión de compromiso conmigo, con lo mío y con los míos. Pero esa es mi visión.

En el lado opuesto están los que defienden la lectura digital por su comodidad, su versatilidad, su practicidad, su universalidad, su interactividad, su rapidez, su economía. Ellos parodian la “comunión espiritual” que algunos tenemos con el papel. Y es posible que tengan razón, que estamos completamente out. Pero el principal problema viene de que esta forma de consumir información virtual es causa y efecto del empobrecimiento intelectual de las nuevas generaciones. Y es que todos estamos hartos de oir lo de que “ya no se lee” cuando se ha escrito más en los últimos 20 años que en toda la historia de la humanidad

Cuando leía en el kindle, lo hacía por hacer. Igual que con el cigarro electrónico, no valoraba el esfuerzo que había detrás de su creación y no disfrutaba de la experiencia de su lectura. Con las revistas me pasa un poco lo mismo. Antaño mis tres revistas de cabecera eran “Dirigido por”, “Ruta 66” y “Anuncios”, y las leía desde la editorial hasta los créditos. Ahora dispongo de tantas alternativas para llegar a la misma información que no uso ninguna. Y en lo que antes era una eminencia, ahora me considero un necio.

Hace un par de años nos empezamos a enfrentar a requerimientos sin opción ni elección de edición o transformación de publicaciones internas en formato digital. Arropados por la lógica de su enfrentamiento a la transformación digital y amparándose en un falso compromiso ecológico, solicitaban estrategias editoriales online que aprovechando todo el poder del multimedia y de la red, ayudaran a instaurar culturas de comunicación 360º de forma natural. Muchas de ellas funcionaron, aunque no de la forma que creían pues el ángulo de difusión no suele traspasar la barrera de los 180º. Pero algunos otros están volviendo a los orígenes, al papel, ya que los datos de consulta tanto cualitativos como cuantitativos se alejan sustancialmente del mágico mundo de colores que algún gurú de la comunicación online les vendió hace años.

Sin parecer que estoy que siendo un poco abuelo cebolleta, he de reconocer que los tiempos están cambiando, no sé si para bien o para mejor, pero está claro que los hábitos de consumo de información nada tienen que ver con los que nosotros conocimos y practicamos. Los millenials no memorizan porque no ven necesidad en ello. Un millenial que se enfrenta a una revista de comunicación interna o externa online barre la publicación a velocidad de vértigo, dando medio segundo a cada titular para que llame su atención y en caso contrario, pasar a otro. Siguiendo esta técnica de lectura, el tiempo medio de una lectura de una publicación puede ser inferior a un minuto. Y si tiene que enfrentarse a hacerlo en papel, es posible que ni siquiera le de esa breve oportunidad…

Lo que sí está claro es que independientemente de si son millenials o decenialls, el nivel de compromiso emocional con el contenido redaccional es mayor si va sobre un soporte impreso, o por lo menos en mi caso. La capacidad de memorizar también, o por lo menos eso dice este estudio de The Guardian o este de la Universidad de Houston.

Volviendo al tema que nos atañe, no sé si es mejor publicar una revista en formato papel u online. Creo sinceramente que de momento la respuesta es las dos. Pero eso sí, haciéndolo bien y complementando ambos universos. Porque esto no es una guerra, no hay ganadores ni perdedores. Lo que importa es que el mensaje llegue y lo demás, está al servicio de este objetivo.

Y cierro con una reflexión un poco surrealista. Mis hijas no comen tomates. Prefieren una cosa que venden en las tiendas que los llaman así, pero que nada tiene que ver con la realidad de la hortaliza. El tomate, el de verdad, el criado en la huerta con agua, sol y abonos naturales no es fácil encontrar en las tiendas y por ello, no lo han consumido y por ello, no les gusta. Y digo yo, no pasará lo mismo con la información en papel? No estaremos criando a una generación de perezosos intelectuales? No habrá que hacer caso a los neurólogos y no ceder a lo fácil? Mientras tanto aquí puedes comprar tomates de los de toda la vida. Pruébalos y ya me dirás…

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?