SOBRE COMUNICACIÓN INTERNA…

LXXVI | KNOWMAD. LA NUEVA GENERACIÓN DE TRABAJADORES, YA ESTÁ AQUÍ…

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

Las máquinas son nuestras amigas pero en menos de 20 años casi la mitad de los trabajos que conocemos lo harán ellas. Antes de declararlas la guerra hay que asumir la realidad y pensar qué podemos tener nosotros que no hagan ellas. Un knowmad es una persona que lo ha entendido así y ya está manos a la obra. Lo mejor de todo, no es una cuestión de edad

Hace un tiempo ya que uno de mis temas de conversación más recurrente es la forma de trabajar de una nueva generación de profesionales que no respeta normas, tiempos, canales ni procesos y que en consecuencia, los resultados de su trabajo son ineficientes y erróneos. Casi todos mis interlocutores afirman y coinciden en basar este fenómeno en la precarización laboral instigada por empresarios sin escrúpulos que han optado por renovar sus plantillas con chavalines sin experiencia que a cambio de cuatro duros, se ofrecen en formato 24/7. Creer eso es lo fácil, tiene sentido y seguramente parte de razón, pero yo nunca he sido muy del camino fácil, por lo que empecé a pensar que igual el que estaba equivocado era yo. Y acerté.

Hablaba del tema con mi amiga Nuria y ella con toda la naturalidad del mundo mencionó a los knowmad, una evolución del trabajador tradicional surgido a raíz de la eclosión de las nuevas tecnologías. Tiene sentido. Vivimos tiempos de cambios rápidos y la forma de trabajar de siempre, se ha quedado obsoleta. En la palma de nuestra mano tenemos acceso a un mundo infinito de posibilidades, por lo que prescindir de ataduras espacio-temporales es algo natural. Un knowmad puede estar trabajando un sábado por la noche mientras toma una copa con los amigos, o descansando un jueves al mediodía mientras el resto de mortales deambulamos por la oficina como zombies en cautiverio. Evidentemente esto cambia las reglas del juego, pero solo es la superficie…

knowmads

Foto Original:

Cartel película “Poltergeist”

1982

Tobe Hooper

Las estadísticas que nos hablan de futuro dan un poco de vértigo. El 47% de los trabajos serán realizados por máquinas en 20 años. El verdadero valor del nuevo trabajador es el conocimiento, la especialización, la imaginación, la capacidad de adaptarse a nuevos entornos, y ahí es donde entran estos nómadas del conocimiento. Un knowmad considera el trabajo como parte de su vida, y por eso combina ambos universos con generosidad e intensidad, dando y tomando lo mejor de cada uno. El conocimiento es fuente de su poder, por lo que vive en constante aprendizaje. Experimentar nuevos caminos le hace errar, pero todos sabemos que es la única vía para avanzar. Cree en el trabajo colaborativo, no respeta las jerarquías inútiles y entiende el orgullo de pertenencia como algo de dos.

La Wikipedia nos da una definición y una enumeración de esta nueva generación de trabajadores. Lo que más me agrada es que el primer punto corrobora algo que yo siempre he pensado, y es que esto no es algo limitado a la edad. Los que no hemos tenido la suerte de nacer con internet estamos en clara desventaja con estas nuevas formas de ser, ver y entender el trabajo, por lo que poner de manifiesto nuestro desconcierto, desacuerdo y desacato hacia ello y ellos además de no ser productivo, es autodestructivo. Hay que ponerse las pilas y estar a la altura de las nuevas circunstancias.

Yo nunca he sido una persona exactamente convencional ante el trabajo, y supongo que por eso he acabado como creativo. En casi toda mi carrera profesional siempre he sido criticado por ello por los más viejos del lugar, y ahora bastantes años después he estado a punto de convertirme en uno de ellos. Pero no, no voy a caer en la tentación. Porque hay una cosa que yo veo con meridiana claridad, y es que como decían en la mili, la experiencia es un grado. La capacidad de liderazgo, de comunicación, de organización, de análisis, de reacción o de decisión con que contamos no es algo con lo que no se nace, sino que se hace con los años. Y esto es un valor diferencial que las nuevas generaciones no poseen, por lo que trabajar en adquirir conocimientos y actitudes vinculadas a esta nueva modalidad laboral, nos hace invencibles. No es unirse al enemigo porque no le puedes vencer, es dejar de ser tu peor enemigo

Y dicho todo esto, apuntillo y puntualizo

El que una persona mezcle su vida personal con su vida privada no debe significar que nos volvamos esclavos laborales. El límite lo debe marcar cada uno en los dos sentidos…

Convertirse en knowmad es labor de dos. No es algo que se pueda exigir ni pedir de forma unilateral. Si no existe el caldo de cultivo propicio en la compañía ni el interés para generarlo, alguien lo hará y se beneficiará de ello…

Ser un knowmad es una actitud, y es algo que hay que hacer por uno mismo. Esto no consiste en pagarse costosos master, leer gruesos libros, escuchar sesudas conferencias o contar con la tecnología más puntera. Esto es una forma de vida que va más allá del entorno profesional…

No confundir ser knowmad con ser un incompetente. Todo trabajo por muy poco relevante que sea ha de responder a unas normas estratégicas, documentales y presupuestarias que hay que seguir o porque no, reinventar. El todo vale no es el camino para alcanzar los fines…

Y sobre todo, hay que estar dispuesto a equivocarse y sobre todo, a tolerar y entender que tu entorno no lo esté. Confiar en uno mismo es un gran avance para ganar la confianza de los demás y convertir los errores en oportunidades de mejora…

Así que ya sabes. La edad, la situación personal, el pasado profesional, no te impide ser un knowmad. Puede incluso ser un punto a tu favor. Porque como dice Steve Wozniak en el último anuncio de Vodafone “todos somos unos novatos en la era digital”. Cierto. Solo saber que no sabemos nada pero que tenemos la posibilidad de saberlo todo y hacer que los demás lo sepan es grande y yo quiero vivir a lo grande. Y tú?…

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?