PENSANDO PENSANDO

LXXX | BLACK FRIDAY. POR QUÉ EL VIERNES ES EL MEJOR DÍA PARA DESPEDIR DEL TRABAJO?

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

Black Friday suena mal, pero es bueno, o por lo menos para los dueños de los comercios. Entiendo que la sobrecarga de trabajo y la sobrefacturación no repercute en el sueldo de los que están al otro lado del mostrador, pero no es mi intención hablar de esto. Este post va sobre porqué el viernes es el día preferido para despedir individual o colectivamente. Sin duda, una acepción más justa para el black Friday, no?

Todos conocemos y participamos en mayor o menor medida de esto del Black Friday, ese día especial en que en teoría puedes dar con el chollo de tu vida. El nombre no parece provenir como se ha difundido últimamente por las redes sociales, de los comerciantes de esclavos que el día después de acción de gracias vendían más barata su mercancía para afrontar con más réditos la temporada de invierno.

Más lógica parece la teoría de que fueron un grupo de empresarios que con el objetivo de estimular el consumo en un momento de recesión,dieron libre a sus empleados el día tras el de acción de acción de gracias para que adelantaran sus compras y con ello, ayudar a que los números de las tiendas pasaran de rojo a negro. Y muchas más, que casi no nos importan. Vamos a centrarnos en lo que nos interesa. Por qué los empresarios tradicionalmente eligen ese día para informar a una persona de que prescinden de ella?

black friday

Foto Original:

Cartel película “Men in black”

1997

Barry Sonnenfeld

La teoría más benévola es que si lo hacen un viernes, la persona que ha sufrido su particular Black Friday tiene todo el fin de semana para reponerse contando con el apoyo de familiares, vecinos y amigos, y empezar tras el fin de semana como un White Monday cualquiera, pero buscando un nuevo trabajo.

También está el tema práctico. El ser humano se rige por ciclos; de enero a diciembre, de 9 a 7 horas, de lunes a viernes. Planificamos de forma diaria, semanal, mensual o anual. Es lógico pensar que el viernes ese díscolo o contestatario empleado que merece la rescisión de su contrato, habrá cerrado más temas que si fuera por ejemplo, un miércoles.

Por supuesto hay algo de tapar el ruido con silencio. Si a alguien se le comunica su salida el viernes, no tiene posibilidad de intoxicar su microclima laboral con lamentos, reproches o insultos porque cuando sale del despacho del Director de RRHH, sus compañeros ya están camino de casa. Con esta medida poco valiente pero muy práctica, se evitan largas despedidas y escenas desagradables.

Hay algo también de tacaño en ello. Algunos empresarios creen que al despedir en viernes se ahorran el finiquito correspondiente al fin de semana, lo cual es incorrecto, ya que el Tribunal Supremo de Justicia establece que a los trabajadores fijos discontinuos que son dados de baja de su prestación de servicios un viernes, la empresa debe abonar el salario correspondiente al sábado y domingo al tratarse de días de descanso generados durante la semana.

Y para acabar con esta enumeración, un motivo de peso; asegurar la integridad de bienes, recursos e información de la compañía. Un viernes a última hora deja poca opción a que el empleado rencoroso o en desacuerdo con la decisión, pueda coger documentos, borrar discos duros o mandar mails malintencionados.

Sea como fuere, iniciar y finalizar por cualquiera de las dos partes una relación laboral es algo tan natural como la vida y la muerte. Y como todo en la vida, y en la muerte, ha de ser lo más profesional y menos lesivo posible. Lo fácil es ver al empresario como el malo de la película, haciendo todo lo posible para salir beneficiado, pero en el fondo es lo mismo que hace el trabajador que decide dejar una empresa. Ambos defienden sus intereses. La única diferencia es la fuerza. El empresario lo es más, siempre, y se tiende a simpatizar con la parte más débil.

Dejo abierta la polémica que se puede genera sobre el bien, el mal, los buenos o los malos. Mi opinión además es parcelada porque soy currante y tiro palante, pero intento entender la otra. Yo he pasado por algún Black en mi vida y casi siempre han sido Fridays, y reconozco que más allá de disquisiciones sobre justicia o injusticia, he tenido la suerte de contar con interlocutores al otro lado de la mesa que han sabido nivelar lo personal y lo profesional. Con personalidad y profesionalidad.

Durante todos estos años ni yo ni nadie que conozca ha establecido un día o una hora como clave para decir a la empresa que la abandona. Lo dice y no espera al viernes a última hora para hacerlo. De hecho mi experiencia es que las personas cuidan mucho más su reputación profesional que las empresas, lo que confirma mi teoría de los fuertes.

En resumen. Como todo en la vida, esto es una cuestión de hacerlo bien o ser mal. Nunca hay que olvidar que las personas además de un recurso, es humano. Si la avaricia, la mezquindad o la estupidez de cualquiera de ambas partes hacen que no lo veamos o no nos comportemos como tal, perderemos lo poco de persona que nos queda. Mientras tanto, gastad, gastad,malditos.

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?