BASADO EN HECHOS REALES

LXXXII | | TRABAJADORES 24/7. ADAPTARSE SIN MORIR EN EL INTENTO…

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

Siempre se ha hablado del orgullo de pertenencia como el fin último hacia el que debe encaminarse cualquier estrategia de Comunicación Interna, pero los tiempos están cambiando muy rápido y este fin, también. Existe una nueva raza de trabajadores que no necesitan ningún tipo de engagement porque ellos mismos se han enganchado. Son los 24/7. Están a todo, lo dan todo y hacen de todo. Adaptarse o morir. Pero hay que tener cuidado para no morir en la adaptación…

Lo seres humanos somos bastante curiosos. Nos pasamos toda la vida renegando de lo nuestro y a la menor de cambio nos aferramos a una causa que defender, apoyar o sostener, y nos hermanamos colgando banderas por el balcón, cambiando nuestra foto de perfil, portando un lacito de colores, o echándonos un jarro de agua por la cabeza. Normalmente nuestro momento solidario o reivindicativo queda ahí, pero con ese gesto demostramos lo enganchados que estamos con lo que nos importa de verdad, y lo que queremos que los demás lo sepan.

Esa misma devoción no parecía ser trasladable al entorno profesional, hasta ahora. Tradicionalmente las estrategias de fidelización del cliente interno se han enfocado o bien a vender intangibles como los valores corporativos, o a exponer tangibles como los beneficios sociales. La realidad es que estas campañas aun siendo eficientes requieren de un gran esfuerzo de recursos, tiempo y dinero para lograr sus objetivos, y tienen una vigencia temporal muy limitada. El problema principal según lo veo yo es que queremos seguir vinculando lo personal a lo profesional y es justo al revés, hay que llevar lo profesional a lo personal, pero bien.

TRABAJADORES 24/7

Foto Original:

Cartel película “El círculo”

2017

James Ponsoldt

La mayoría de las empresas están regidas por unas estructuras jerárquicas y organizativas que no hacen más que evidenciar y fomentar la separación de las personas con sus empresas. Las nuevas compañías que han nacido en este nuevo siglo y sobre todo las vinculadas a internet y nuevas tecnologías han simplificado sus estructuras y procedimientos para que el engagement sea algo tan cotidiano y natural que no precise ningún tipo de campaña de comunicación.

Un Director de RRHH me decía lo que le sorprendía que para hablar de un trabajador se usara el término “es de la casa”. La casa es donde se vive -decía- y la empresa la que paga la casa. Parte de razón tenía Don Ramón, pero eso ha cambiado con los nuevos modelos de trabajo y trabajador. El no estar sometido a condicionantes espacio temporales hace que la barrera entre casa y trabajo sea más delgada que nunca. Esto que a priori parece muy positivo lo es, pero también tiene sus peligros.

El hecho de que casi un 30% de las empresas en la actualidad contemplen la posibilidad de teletrabajar es debido sin duda al desarrollo de la tecnología y las comunicaciones. Pero estar constantemente conectados en un entorno donde se combina sin mesura lo personal y lo profesional puede llevarnos a un problema de adicción laboral con mayor o menor repercusión física, social o emocional. No tener horario profesional implica tampoco tenerlo personal, y los límites los ha de establecer cada uno como crea, pero han de existir.

La película que ilustra este post habla de un caso ficticio pero se inspira en un entorno real que todos conocemos y reconocemos. La entrega y devoción de los empleados hacia la compañía roza el fanatismo, hasta tal punto que olvidan y apartan de su vida todo lo que no tenga que ver con su trabajo, o que pueda entorpecerlo. Realmente trabajar en esa empresa parece un sueño, y lo es, pero lo cierto es que muestran tan solo la primera mitad de la campana de Gauss. El resto no vende, es feo y de mal gusto.

Entre realidad y ficción lo que está claro es que con estos nuevos formatos laborales el viejo sueño de contar con una plantilla motivada e integrada se ha cumplido, aunque puede que el problema ahora sea de exceso y no de defecto. No me extrañaría ni lo más mínimo que uno de los briefings que reciba pronto sea el hacer que las personas respeten y hagan uso de su vida personal…

Nos van a tocar vivir tiempos extraños e inciertos donde la única alternativa a la muerte es la renovación. Pero sobrevivir no es solo cuestión de adaptarse a los nuevos tiempos, hay que adaptar estos nuevos tiempos a la vida de cada uno. Hablar de adicción y sobredosis laboral no es ficción. Mezclar vida y trabajo hasta tal punto de ser un trabajador 24/7 solo es algo positivo, siempre y cuando seas también persona 24/7.

Trabajar para vivir o vivir para trabajar ya no es la cuestión. La cuestión ahora es transformarse para trabajar, y hacerlo bien para vivir mejor. Tenemos la oportunidad de conseguirlo. Por una vez, hagámoslo bien para todos, y para cada uno…

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?