BASADO EN HECHOS REALES

LXXXVI | DISCRIMINACIÓN LABORAL POSITIVA. UN GOLPE DE EFECTO SIN EFECTO?

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

Discriminar positivamente a la mujer para fomentar la igualdad laboral entre sexos creo que sin estar del todo mal no está del todo bien, ya que no aborda el problema real de desigualdad, el rol de la mujer y el hombre en la sociedad. Cerrar la brecha laboral entre ambos pasa más por cambiar nuestro modelo social y cultural, que por impulsar acciones de gran impacto mediático y político. Con todo y con eso, bienvenida sea…

Aunque la constitución española, la declaración universal de derechos humanos, la ley orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, y el sentido común hable de que hombres y mujeres somos iguales, la desigualdad entre ambos tanto en el entorno laboral como particular es más que evidente. Y a pesar de las medidas que parecen tomarse parece que lejos de mejorar, empeoran.

  • Según datos del 2016, los hombres ganan de media casi 6.000€ más que las mujeres. Y cuando se jubilan peor; 742,81 euros para las mujeres frente a 1.197,19 euros para los hombres.
  • En la empresa solo un 26% de mujeres ocupan puestos directivos, y cobran un 23% menos que sus iguales. Y más de dos tercios de las compañías no tienen ninguna mujer entre sus puestos directivos.
  • El paro femenino es de un 25%, el doble que la media europea. Y además el 60% de los trabajos ocupados por mujeres son puestos de baja cualificación y precariedad laboral (teleoperadora, dependienta, reponedora, cajera, cuidadora, limpiadora…) Sin embargo el porcentaje de mujeres con formación superior al trabajo que realizan supera en tres o cuatro puntos al de los hombres.
  • El que hay mujeres que toman que toman la iniciativa lo demuestra el que existe el mismo porcentaje de hombres y mujeres autónomos.
  • Pero si hablamos del Congreso de los Diputados la cosa está más igualada; de los 350 escaños, 138 lo ocupan mujeres, un 40,7%…

Y si hablamos del entorno personal, esto de la desigualdad cosa tampoco cambia mucho…

 

  • El 94% de los permisos para atender de la familia lo pidieron mujeres y de las reducciones de jornada por asuntos familiares, el 72% los han pedido mujeres.
  • Las mujeres dedican 2,5 horas diarias más que los hombres a las tareas domésticas, y dos de cada tres mujeres asumen la iniciativa y responsabilidad de ello, aunque un 75% ofrece su ayuda de forma voluntaria.
  • En el 2017 las mujeres que pidieron baja por maternidad fue de 241.800, frente a los 18.700 hombres que lo solicitaron
  • Solo el 55% de mujeres vuelve a su viejo horario laboral tras ser madres, frente al 100% de hombres. Y un 60% de las mujeres considera la maternidad es un obstáculo para su carrera profesional y de las que lo hacen, el 7% acaba renunciando a volver del todo y un 3% pierde su empleo.
discriminacion positiva

Foto Original:

Cartel película “Armas de mujer”

1988

Mike Nichols

Los datos presentados en el Informe Global de la Brecha de Género 2016 del Foro Económico Mundial, son poco halagüeños. De los 144 países analizados, en 74 han caído los índices de igualdad. España ha pasado del puesto 25 en el 2015 al 29 el pasado año, principalmente en las categorías de oportunidades y participación económica. Y este informe habla de que se van a tardar unos 170 años en cerrar la brecha salarial entre géneros, lo que nos pone en el año 2186 para ver esto hecho realidad. Supongo que todo esto serán daños colaterales del ultraliberalismo imperante según el cual lo único que importa es ganar más cada año, algunos. Pero no voy a entrar en polémicas.

Los expertos dicen algo así como que “son necesarias medidas disruptivas para salir del estancamiento y acelerar el cambio”. Esto que parece que dice mucho pero que en esencia no significa nada, debe ser la materialización de lo que a mi juicio es un gran error que se ha cometido en las empresas desde hace unas décadas, la discriminación positiva hacia la mujer. Y que conste que no es porque me parezca mal, sino porque creo que no es más que un paliativo para no abordar el problema real. Tal y como demuestra una encuesta de demoscopia del pasado año según la cual el 88% opina que el motivo de la desigualdad es cultural, y no biológica, y ahí está la clave.

Por discriminación positiva entendemos la priorización de la incorporación de mujeres a las empresas o el impulso de su ascenso a puestos de responsabilidad para incentivar la igualdad laboral entre ambos sexos. La penalización maternal, la falta de políticas reales de conciliación, la educación sexita, y muchos otros elementos sociales, culturales, religiosos y económicos hacen que la igualdad o no interese, o no importe.

Según yo creo, nuestra sociedad sigue girando en torno al modelo de familia patriarcal que se ha perpetuado desde nuestros ancestros; el hombre como cabeza de familia debe asegurar el bienestar económico y social de la familia, y la mujer cuya responsabilidad principal se ciñe a mantener en el entorno doméstico y familiar. Es por ello que cuando a una mujer se le plantea la opción de dedicar la totalidad o parte de su vida a su familia o a su trabajo lo tiene claro, y los hombres, también. Y a partir de ahí, todo empieza a tener sentido, las leyes, los datos, las opiniones, los resultados…

Impulsar una medida destinada a favorecer al colectivo de mujeres sin más mérito que su género en detrimento de otro colectivo como es el masculino es injusto y contradictorio y por tanto, está abocado al fracaso. El que la mujer haya sido discriminada por una sociedad con un marcado patrón de preferencias masculinas, no es excusa para replicar el comportamiento a la inversa. Además alienta la crítica fácil de los sectores más tradicionales que siguen abogando por la diferencia de sexos y el mantenimiento de los roles de siempre. Y como el tema de los nacionalismos, abre una compleja puerta de otros tipos de discriminación como es la generacional, la racial o la social.

Hablando con mi amigo Angel sobre el tema me confirmó todo esto que he dicho hasta ahora, y es que a las compañías les cuesta cumplir con la cuota mínima de discriminación positiva para poder obtener determinadas certificaciones que les acredite como empresas familiarmente responsables, mejores sitios para trabajar o destinos laborales preferidos. Tal y como están las cosas en elegir familia o trabajo, ambos lo tenemos claro, y eso lo marca todo.

Dejo el tema abierto porque es bastante delicado y yo no soy muy de polémicas, pero tengo bastante claro que hasta que podamos hablar de igualdad debemos hacerlo de equidad, y trabajar en medidas de conciliación reales adaptadas al momento social y cultural que vivimos, además de actuar sobre la base para provocar ese cambio cultural que necesita la igualdad de géneros para ser una realidad. Todo lo demás, yo lo son fuegos de artificio que nos gusta ver, pero que desaparecen sin dejar rastro…

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?