DESDE LA AGENCIA

CCIII | ESTO NO VA DE REINVITARSE, SINO DE REINVENTARSE…​

MISTERHELLO
Jose Manuel Hernando

Director Creativo #ATREVIA

(ya negativo, ya más positivo…)

 

Tiempo de lectura estimada: 3 minutos

En pleno momento de transformación, la creatividad se ha posicionado como un factor clave para acelerar el cambio o la evolución necesaria que demandan los nuevos tiempos. Pero por supuesto no podemos olvidar que la creatividad sin control tampoco es nada, y que el rigor metodológico de rrhh es necesario para que no todo sean fuegos artificiales. En este post reflexiono sobre cómo la clave está en encontrar el punto medio entre razón y corazón o más bien, en la suma de ambos. Veamos. Leamos…

Como siempre digo, ser creativo además de una aptitud, es una actitud ante la vida. Y por supuesto si tienes suerte, lo puedes convertir en una profesión y vivir de ella. Recursos Humanos siempre ha mirado con cierto recelo a los creativos, pues consideraba su aportación como un “pinta y colorea” necesario para poder dar salida a su sesudo trabajo. Es por ello que nos han tolerado con reservas ante el peligro de que todo su buen saber no desemboque en buen hacer, y fracase su proyecto. El tema es que cuando se empezó a hablar de la eficiencia de la creatividad en conjunción con los procesos de recursos humanos, muchos directivos del área pidieron ayuda a su colega del departamento de comunicación para que les presten cuarto y mitad de creativo y así, dar un poco de brilli brilli a su programa o iniciativa.

Este tipo de acuerdos de préstamos neuronales no funcionaron del todo bien, pues había una completa y absoluta falta de entendimiento entre ambas partes al hablar lenguajes distintos, manejar tiempos distintos, tirar de baremos presupuestarios distintos… Esto abrió más la brecha entre creatividad y recursos humanos, pero como la necesidad seguía estando, empezaron a surgir profesionales de la creatividad que se preocuparon en hablar el mismo lenguaje que los directores de recursos humanos para entender sus necesidades y ofrecerles soluciones creativas reales, eficientes y duraderas en el tiempo. Y todo más o menos empezó a fluir. Los directores de recursos humanos empezaron a demandar cada vez más servicios de agencias creativas exclusivas de comunicación interna y talento sabiendo que más que un mal necesario, era un interesante aliado para conseguir los objetivos perseguidos con su acción.

Pero de repente llega el covid y de nuevo, lo altera todo. Ojo, como siempre digo, la pandemia no ha cambiado nada, solo lo ha acelerado y en el caso de la creatividad y los recursos humanos, más. Y es que ahora vivimos un este extraño momento de desconexión entre personas y sus compañías que han hecho replantear muchas cosas. Entiendo que ser Director de Recursos Humanos hoy en día debe ser bastante frustrante, pues a pesar del enorme esfuerzo que se ha hecho para mantener el engagement durante los duros meses de la pandemia, el nivel de desconexión y negativismo es alarmantemente preocupante. Y como nos hemos partido el pecho diciendo que ahora las personas están en el centro de todo, señalamos al Director de Recursos Humanos para que haga algo y seamos capaces de avanzar hacia esa nueva realidad de la que todo el mundo habla pero que nadie sabe qué decir…

reinventarse
Foto Original:

Cartel película «Senderos de gloria»

1956

Stanley Kubrick

No es por dármelas de nada, pero sinceramente que creo que ahora y siempre, la creatividad es la que nos ha ayudado a salir de cualquier crisis, y la que nos ha hecho estar donde estamos ahora. Hace unos cuantos millones de años nuestro clan humano no era el dominante. La fuerza y el tamaño hicieron que durante dos millones de siglos el homo erectus estuviera en lo más alto de la escala evolutiva. Vivíamos en relativa paz y armonía, pues su raza al ser más fuerte, siempre nos vencía por la obtención de recursos. Pero de repente llega una crisis climática, y empezaron a cambiar las tornas. Nuestros antepasados, el homo habilis, era menos fuerte, menos grande, menos rápido que sus primos los erectus, y la prueba de que ellos sobrevivieron es que hoy nosotros estamos aquí. La realidad es que lo que provocó su victoria fue la curiosidad y la imaginación que les ayudó a adaptarse mejor al cambio y evolucionar; aprendieron a tallar puntas de flecha para cazar y defenderse, desarrollaron roles sociales para crear comunidades, dominaron el fuego para cocinar y calentarse… Si miramos las principales compañías que cotizan en bolsa hace 20 años y ahora, igual este símil tiene más sentido.

Y es que es más que evidente que la creatividad ayuda a que las cosas pasen, aunque no siempre ha estado bien visto pues no siempre ha interesado que las cosas pasen. Galileo casi acaba en la hoguera por ser creativo con su descabellada teoría de que la tierra no solo no es el centro del universo, sino que además, pertenece a una galaxia menor de una constelación menor. “Y sin embargo se mueve”, fue lo que literalmente parece que dijo al reconocer su supuesto error ante la santa inquisición para evitar ser incinerado en vida. Más o menos el “Venceréis pero no convenceréis” que supuestamente dijo Unamuno ante el “Muera la inteligencia, mueran los intelectuales, viva la muerte” de Millan-Astray. Y es que mira que hay gente que le molesta ya no solo las distintas formas de pensar, sino el simple hecho de hacerlo. Pero bueno, aunque la legión y la iglesia sigan existiendo, la creatividad ya no está demonizada y los creativos, podemos pasear tranquilos sin ser incendiados o insultados.

Según un informe de Linkedin de inicios del pasado año, que de esto del mundo laboral un poco entiende, una de las skills más demandadas y valoradas en el 2021 será la creatividad. Teniendo en cuenta que el informe se elaboró en una realidad precovid y que ahora estamos todos enfocados a la incógnita de la existencia postcovid, esta idea cobra más relevancia. La creatividad, que no los creativos, se establece como un elemento fundamental para avanzar en estos momentos de incertidumbre, y es labor de recursos humanos hacer que la innovación forme parte de la cultura corporativa y se implemente de forma natural como es el caso de la eficiencia o la honestidad. Y cómo? Antes hablábamos de cómo algunos creativos hemos aprendido el lenguaje de recursos humanos para entenderlos y entendernos, pero la clave está en traducir esas ideas a un lenguaje cotidiano para ayudar a que todo se entienda y se entiendan. Así de simple. Así de complejo. Somos traductores de conceptos…

reinventarse

En los años 60 un médico norteamericano llamado Paul McLean planteó su teoría del cerebro triúnico según el cual los seres humanos tenemos el cerebro reptiliano, que controla las funciones básicas para sobrevivir, el sistema límbico, que es donde residen todas nuestras emociones y el neocortex, que es desde donde opera la razón. Aunque esta división está hoy en día muy cuestionada, me gusta aunque sea en un plano espiritual por lo que tiene de extraordinario esa necesidad vital de convivencia de estos tres universos paralelos. Realmente creo que si hablamos de cultura y personas, esta simbiosis es necesaria pues ni el profesional de los recursos humanos ni el creativo ni el consultor, tienen la potestad de la razón. No todo es razón, no todo es supervivencia, no todo es emoción. Todos somos falibles, incompletos y limitados, y la clave para avanzar es buscar lo mejor de cada uno para encontrar lo mejor para todos. Por supuesto el camino importa pero al final cuando todo esto pase, lo importante será el resultado. Los resultados…

Debemos ser conscientes de que de forma individual somos más débiles que unidos. Yo como creativo por mucho que lea, estudie, hable y piense, no soy profesional de los recursos humanos. Un profesional de recursos humanos por muy creativo que sea no es profesional de la creatividad. Y un consultor por mucha teoría que vierta en sus sesudos powerpoints, tampoco tiene la varita mágica para hacer que las cosas pasen. El otro día leí una interesante idea que aunque en principio se creó como modelo de causalidad en el análisis y gestión de riesgos, es aplicable a muchos campos; la teoría del queso de Gruyere. Como todos sabemos este queso suizo se caracteriza por tener muchos agujeros de forma y tamaño azarosas. Si colocamos varias lonchas una encima de otra, las posibilidades de atravesarlo con el dedo es una aleatoriedad posible, pero compleja. Pues el que un proyecto de recursos humanos funcione depende del número de lonchas y agujeros que haya, y cuanto más agujeros y más tamaño, más posibilidades…

La nueva revolución industrial y sus consecuencias era algo que ya se había iniciado antes de que a un señor se le ocurriera que era buena idea hacer sopa de murciélago en un apartado mercadillo de Wuhan. Cuando hace tan solo un año nos enfrentamos a uno de los momentos sociales y laborales más relevantes de nuestra historia reciente, no nos preguntamos cómo lo íbamos a hacer, simplemente lo hicimos. Hoy creemos que todo está a punto de terminar, pero debemos ser conscientes que no, que esto no ha hecho más que empezar. La creatividad no es una ciencia exacta ni los recursos humanos exactamente una ciencia, pero si somos capaces de unir esfuerzos ya no nos asustará el cambio, porque seremos causa y efecto del mismo. Y cierro con una maravillosa frase atribuida a Einstein: “La imaginación es más importante que el conocimiento, pues el conocimiento es limitado y la imaginación lo abarca todo…”. Por qué conformarse con menos?

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?

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