DESDE LA AGENCIA

CCXXVIII | SI BUSCAS TRABAJO O TRABAJADORES, TRABÁJATELO…

misterhello
Jose Manuel Hernando

Director Creativo ATREVIA 

Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo, y hay gente que se lo trabaja bastante mal. Lo mismo pasa con los que publicamos ofertas laborales. Las redes sociales han propiciado la automatización del proceso, potenciando el distanciamiento entre la oferta y la demanda. No soy experto en buscar trabajo pero he hecho tantos procesos de selección desde el lado de la mesa del que pregunta, que algo de saber he atesorado. Espero que este post ayude a mucha gente y empresas a no perder el tiempo y sobre todo, a no hacérselo perder a los demás. Veamos. Leamos.

Llevo unos días sin publicar que no sin escribir, porque tengo tres post medio empezados y otros tres medio terminados, uno de ellos sobre el sexo en el trabajo… Pero estas semanas estoy un poco angustiado por un tema que me apetece compartirlo, y lo hago sin dilación. Tengo una excelente persona y mejor profesional en el equipo que digámoslo así, va a pasar a mejor vida. No es un drama, es literal, pues la invitaron a dar el sato a un área dentro de ATREVIA más afín a sus conocimientos y expectativas, y yo no me puede negar. Pero ahora el problema lo tengo yo que debo buscar un repuesto con presteza. El siempre capaz equipo de selección me ayudó a definir y publicar la oferta, y con la sequedad laboral que parece sufrir la supuestamente mimada generación Z, una previsible avalancha de candidaturas se prometía. Pero aunque en parte así fue en forma, en fondo no se produjo ni de cerca.

Aunque hemos revisado y revivido la oferta en varias ocasiones, desde sus inicios pedía claramente un puesto de diseñador gráfico principalmente en entornos online. Repito, diseñador y online. Y matizaba la oferta con la necesidad de contar con conocimientos en el manejo de herramientas de diseño y lenguajes de programación. Lo normal es que un porcentaje de las propuestas recibidas no cumpla con todos los requisitos del puesto, pero en este caso nos sorprendió el elevado porcentaje de desajuste; Periodistas con experiencia demostrada en las hojas parroquiales de su barrio. Diseñadores con book de logotipos en formato churrería. Ilustradores de dragones y mazmorras hiperrealistas sin ningún tipo de aplicación en el mundo real. Estudiantes de bellas artes con trabajos poco bellos y menos artes. Dinamizadores sociales confundiendo cientos con miles y saber con hacer. Y camareros, mozos, azafatas, repartidores, conductores y organizadores de fiestas pidiendo una oportunidad sin plantear ni la más mínima oportunidad de dar. Un desastre…

Más allá del bien o del mal, este momento me ha servido para reflexionar sobre si en esto de buscar candidatos o trabajos, no estamos todos empezando a soñar con ovejas eléctricas. Sí, porque tengo la sensación que esto de la inmediatez y la automatización está haciendo que impere la ley del mínimo esfuerzo, y ni nos esforcemos mucho en acercar la oferta a la demanda y lo que es peor, a la inversa. Porque confiar demasiado en las máquinas hace que todo se deshumanice, y vale que como ofertante no tenga perdón de Dios por no ser del todo claro en algunos matices del puesto, pero como demandante no debería permitirlo. Porque como decía al principio del post, encontrar un trabajo es un trabajo en sí mismo y hacerlo mal, es trabajar mal. Como diría mi amiga María, veamos una de básicos…

comunicación interna
Foto Original:

Cartel película «La insoportable levedad del ser»

1987

Philip Kaufman

Empecemos por el cv. Hoy en día todos son tan originales que ninguno es original. El diseño, la estructura, los campos, los colores… todos igualicos igualicos que el difunto de su agüelico. La formación y experiencia, siempre del más nuevo al más viejo. Destaca lo que más se ajusta al puesto que optas.  Y si no cuentas con experiencia profesional, no pongas dependiente, camarero o azafato, salvo que optes a un puesto de dependiente, camarero o azafato. Tipografías de fácil lectura, fondos claros y foto con amplia sonrisa. Exagera pero no mientas, porque te van a pillar. Y vale que lo de los trabajos de voluntariado suman, pero que por lo menos parezcan reales. En el caso de comunicación, pon un link a tu book y asegúrate que funciona y en la medida de lo posible, explora otras vías además de Behance.

Crea tu marca personal y presume de ella. A veces lo personal es la prueba del nueve para lo profesional. Por ejemplo alguien creativo que dice amar la comunicación o que se declara inquieto y comprometido, lo es más allá del trabajo, y como la mujer del César además de serlo, ha de parecerlo. Hoy en día es facilísimo hacer cualquier cosa creativa fuera o dentro de internet, desde un podcast a un canal youtube, pasando por un blog, un muro de instagram o una web tematizada. Y por supuesto hacer que se vea ayuda y mucho. Qué voy a decir yo que en mi caso me he visto devorado por misterhello, el personaje que creé para darme a conocer en redes sociales. Y con respeto a tu huella social, tenla y nunca jamás la descuides. No soy el único que investiga a los candidatos en la red, y a mi personalmente más que encontrar algo de ruido, me preocupa encontrar silencio. No me importa trabajar con alguien con quien puedo no estar de acuerdo con su opinión, pero no quiero hacerlo con alguien que no la tiene…

Conoce la compañía que publica la oferta un poco más allá de leer la descripción de la Wikipedia, y usa ese conocimiento a tu favor. Búscalos en sus redes sociales, síguela e interactúa. Adapta tu oferta a la demanda y haz algún guiño en la carta de presentación, en el cv, en la respuesta de agradecimiento… Comprueba si tienes contactos en Linkedin y no te cortes en mandarle un privado. Un mail o llamar al teléfono no, por favor. Acompaña tu cv con una carta de presentación, pero cuida su elaboración, pues la mayoría son más falsas que una recomendación en Linkedin. Estoy harto de leer frases tipo “…me haría mucha ilusión trabajar en tu compañía…” o “…la oferta parece que está hecha para mi…” cuando ni siquiera cumple los requisitos imprescindibles para optar al puesto.

comunicación interna

La clave para optar a un trabajo, es ofrecer justo lo que la empresa está buscando, pero sobre todo, destacar. Ofrecer exacta o aproximadamente lo que se busca es básico, aunque si lo que se precisa es gente joven como es el caso, la experiencia profesional no es determinante ya que en muchos casos, es inexistente. Por eso me parece importante la huella social o la marca personal. Y si hablamos de conocimientos es complicado competir a nivel formativo, pues hoy en día los currículums están llenos de carreras, postgrados, doctorados, masters, postmasters, cursos y formaciones complementarias. Ya hemos hablado del gran negocio de la formación que aunque creamos que está tocando techo, si nos fijamos en el modelo americano no ha hecho más que despegar. Es por ello que en un proceso de selección normal, hay muy pocos puntos de diferencia entre la oferta de los candidatos para pasar a la fase de entrevista, por lo que a veces se basa en criterios racionales, otras emocionales y en muchas ocasiones, ocasionales.

Recuerdo un proceso de selección en el que ante dos candidatos que parecían haber copiado el currículo, elegí a uno por el mero hecho de compartir en Linkedin una bella reflexión de Eduardo Galeano. En otra ocasión fue una camiseta de la Liga de la Justicia que lucía en su foto del curriculum. Y una más, alguien que durante la entrevista me declaró su admiración por misterhello, citando frases, post e imágenes de referencia que yo casi ni recordaba. Y en el lado opuesto sin prisa pero sin pausa, he despachado a pedantes, zalameros, mentirosos y enchufados, no privándome de mostrar mi enojo por hacerme perder el tiempo y dándoles gratis algún que otro consejo para la próxima, siendo consciente del sitio por el que pensaban debía metérmelos.

Termino post con una sencilla reflexión. Si yo no me curro la oferta, la demanda no me responde. Y si la demanda no se lo curra, no hay curro. En ambos casos los dos perdemos, y más allá de las culpas o los culpables, la realidad es que ambos nos lo tenemos que currar. Es fácil pensar como mi amigo Lizaso de los tiempos de la EGB, que ante cualquier disputa futbolística en el patio y a falta de VAR, concluía con que «el balón es mío y es punto para los míos». Yo he hecho propósito de enmienda y he enmendado mi propósito, y me gustaría que para ocasiones futuras fuera mutuo. La verdad es que estoy cansado de oir lo difícil que es encontrar trabajo, y lo complicado de encontrar trabajadores. Es más que evidente que algo falla y tal vez la clave está en que nos hemos pasado un poco de vueltas con lo de la automatización. No puede ser que veamos normal pasar 72 horas viendo Juego de Tronos, 216 en mi caso, y pensemos que gastar 1 en preparar un proceso de selección es una pérdida de tiempo. Así que por favor, tomemos todos un poco en serio esto de los procesos de selección que además de perder tiempo, todos perdemos oportunidades. Dicho todo esto, prueba a ver si todavía sigue la oferta activa, o vigila nuestra web para futuras ofertas. Nos esperamos…?

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?

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