BASADO EN HECHOS REALES…

X | ¿ES LÍCITO O LEGAL CONTROLAR WHATSAPP EN EL TRABAJO?

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

Si algo ha revolucionado nuestra forma de comunicarnos es sin duda el uso de servicios de mensajería instantánea vía móvil, y especialmente, WhatsApp. Pero esto que parece un gran paso para la humanidad es uno de los principales ladrones de tiempo en el trabajo. Muchas empresas se han planteado vigilar, restringir o prohibir su uso, pero no es ni tan fácil ni tan recomendable

Hoy en día nadie concibe vivir sin Whatsapp, salvo mi madre, y está en ello. Y es que esta aplicación que nace del juego de palabras de la conocida expresión inglesa “What’s Up” en tan solo seis años maneja unas cifras tan multibillonarias, que dejan atrás cualquier otra iniciativa online. Veamos algunas de ellas antes de entrar en materia…

  • El número de usuarios que lo usan a diario es de un billón, con “b” de barbaridad…
  • Está en 53 idiomas
  • Hay un billón de grupos creados…
  • A diario se mueven 42 billones de mensajes de texto…
  • Se comparten 1,6 billones de fotos y 250 millones de vídeos cada día…
  • Si haces la cuenta de la vieja, esto significa que cada uno de nosotros mandamos 42 mensajes, 1,6 fotos y 0,25 vídeos a diario…

Pero aún hay más

  • Según un estudio reciente de Phone House, los españoles somos los que más adicción tenemos a su consulta compulsiva, de hecho el 42% de los usuarios no puede pasar ni una hora sin mirarlo o mandar un mensaje, y el 32%, ni 15 minutos…
  • Según otro estudio, esta vez de Adecco, todo esto significa que de media, los trabajadores pierden 10 horas al mes usando Whatsapp, lo que serían unos 13 días laborables al año…

Foto Original:

Cartel película “Mira quién habla”

1989

Amy Heckerling

Con estas cifras, es normal que desde el punto de vista empresarial, sea una grave amenaza para la productividad y los resultados. Nadie sabe cómo controlarlo, pararlo o restringirlo, y parece ser que la prohibición y la represalia es una de las vías más usuales. En el otro lado, hay voces que defienden el derecho a la intimidad y la privacidad, y denuncian cualquier iniciativa de control por parte de la empresa. Pero si nos ceñimos a un marco legal, la balanza de la justicia no cede claramente hacia ninguno de los dos lados. Veamos unos cuantos datos al respecto…

  • En enero del 2016 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentó un polémico precedente al aceptar una sentencia del tribunal Rumano según el cual dictaba que …”los mensajes privados recibidos por canales como WhatsApp durante la jornada laboral podían ser leídos por la empresa, y constituir motivo de despido.”
  • En España hay una sentencia del 2007 del Tribunal Supremo que dicta el cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 20.3 del Estatuto de los Trabajadores: «El empresario podrá adoptar las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales».
  • Esta sentencia expresa claramente que «lo que debe hacer la empresa […] es establecer previamente las reglas de uso de esos medios – con aplicación de prohibiciones absolutas o parciales – e informar a los trabajadores de que va existir control y de los medios que han de aplicarse […]. De esta manera, si el medio se utiliza para usos privados en contra de estas prohibiciones y con conocimiento de los controles y medidas aplicables, no podrá entenderse que, al realizarse el control, se ha vulnerado «una expectativa razonable de intimidad»».
  • En 2011 el Tribunal Supremo vuelve a avalar esta resolución reconociendo la validez de una política empresarial basada en la prohibición absoluta del uso personal de las herramientas informáticas.

«Prohibido prohibir. La libertad empieza por una prohibición…”

 

Jim Morrison

Cantante, compositor y poeta estadounidense, vocalista de The Doors

Es decir, lo que dicta la ley es que la empresa puede controlar y vigilar a sus empleados a través de las herramientas informáticas que les han proporcionado (correo electrónico, mensajería instantánea y similares), siempre y cuando se cree y comunique la normativa de prohibición o uso restrictivo de los mismos.

Pero claro en el caso de los WhatsApp esto muchas veces no aplica, puesto que normalmente es una aplicación instalada por el propio empleado, en su propio teléfono móvil.

En el 2013 unos 20 mil profesionales de servicios de venta directa (cafeterías, bares, restaurantes, etc) se vieron afectados por una restricción recogida en su convenio laboral que prohibía expresamente el uso de móviles durante la jornada laboral…

Parece lógico que otros sectores como el de transporte o la industria también lo prohíben por convenio, ya que el 25% de los accidentes laborales se asocian al uso del móvil…

Y en ambos casos, nada tiene que ver con lo que parece que marca la ley…

Yo no tengo la clave ni creo que nadie la tenga, pero la conclusión que saco yo de todo esto es la misma que saqué de Napster; la prohibición no es el camino. Las empresas han de ver este nuevo fenómeno como una parte más de la transformación digital que estamos viviendo. La educación en la responsabilidad es un camino para hacer un uso racional de la herramienta, y la introducción de la misma en la dinámica laboral una forma de positivizarlo. Porque esto ya no es una cuestión de vivencia, sino de supervivencia

 

Hola. Soy Mister Hello y estamos hablando de Comunicación Interna.

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