SOBRE COMUNICACIÓN INTERNA

XXI | COMUNICACIÓN INTERNA PARA PYMES. PORQUE NO ES PATRIMONIO DE LAS GRANDES…

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

¿Es cierto que esto de que las personas tengan beneficios sociales, programas de reconocimiento, retribución variable o jornadas flexibles, si eres una pyme no te lo puedes permitir? Yo lo dudo, lo cuestiono y lo desaconsejo

Hablaba el otro día con dos amigos, uno artesano dueño y único empleado de su empresa y otro emprendedor con 6 personas más o menos estables en plantilla. Cuando les explicaba las bondades y beneficios de esto de la comunicación interna ambos me miraban deseando que terminara para lanzarse a mi yugular. Antonio, el luthier, se reía con razón. Él se da, él se quita. Él se pone, y el dispone. No es un interlocutor válido por razones únicas. Pero Sergio, el crack, el empresario, el mistergadget, el rey del vinilo, no se reía nada. Y me contó un cuento

“Una empresa es como un ser vivo. Lo primero que tiene es que respirar. Si no respira se muere. Respirar es generar negocio para pagar el local, los materiales, los impuestos y todos los gastos necesarios para poder trabajar. Después si puede, come. Comer es pagar nóminas y otros costes indirectos necesarios, pero que no repercuten en el desarrollo del negocio. Y si después puede, pero solo después, duerme. Dormir es todas esas cosas de las que me hablas…”

VOLUNTARIADO CORPORATIVO

Foto Original:

Cartel película “Mi amigo el gigante»

2016

Steven Spielberg

Tiene razón, según su perspectiva. Si no podemos ni siquiera cubrir los costes más básicos para el negocio, muere. Así de claro. Es lógico que se destinen esfuerzos a que esto no sea así. Me resulta curioso que dentro de este “respirar” no se incluyan las nóminas, pero también en eso tiene razón. Pero sentar unas bases de comunicación entre todos los integrantes de la compañía independientemente de que sean cinco o cinco mil, es básico.

Sí, porque no estamos hablando de montar una compleja intranet para cinco personas. O de impulsar políticas de flexibilización de jornada laboral si los requerimientos o el momento de la empresa no lo hacen factible. O repartir beneficios si les comen los créditos. No, sería un suicidio, evidentemente. Pero sí hay muchas cosas que se pueden hacer, evidentemente adaptadas al momento o la circunstancia de cada compañía.

Para empezar, imponer la cultura de la comunicación 360º. Comunicar no es un lujo. No es una pérdida de tiempo. Que todas las personas conozcan al día el rumbo de la compañía además de motivador es la mejor forma de optimizar procesos y mejorar resultados. Hablamos de cosas sencillas, una newsletter, una reunión semanal, un a3 en el tablón de anuncios. Y además, escucharles. Piensan más diez cabezas que una. Y hoy en día las nuevas tecnologías lo posibilitan…

Invertir en formación. Vivimos en un entorno tan competitivo que lo que hoy vale, mañana estará obsoleto. La formación constante es la clave para sobrevivir en este mundo. Y las opciones formativas no tienen por qué ser caras o robar tiempo de trabajo. Invertir en una política autoformativa es una de las vías…

«Tus empleados son los mejores clientes…»

Comunicae.blog

Impulsar el reconocimiento. Parece que ya no se valora la cultura del esfuerzo, que los que triunfan son los que mejor practican las relaciones públicas. Pero incluso en las pequeñas compañías hay que conocer y reconocer el trabajo de las personas y la aportación que hacen al negocio. Algo tan sencillo como fijar objetivos y premiar el grado de cumplimiento es vital para una pyme. El no tener tiempo o no querer destinarlo a ello, eso ya es otro cantar…

Favorecer la conciliación. Por supuesto priman los intereses del negocio. Sería absurdo que los moteros de Telepizza hicieran valer sus derechos para ellos también poder ver el partido final de copa. Pero dentro de un margen, un empleado que concilia es mucho más efectivo que uno que no. Y eso es tan sencillo como que el nivel de compromiso se dispara cuando la empresa favorece ese equilibrio. Lo importante es hacer que no se considere un derecho adquirido, y que si hay que quedarse un tiempo o un día, que surja de forma natural…

Delegar. La mayoría de las pymes de este país son negocios familiares de segunda o tercera generación. Muchos de los valores y metodologías se han diluido con hijos o nietos, o sencillamente, se han quedado obsoletas. El liderazgo despótico o paternalista no es algo muy aconsejable en ninguna compañía, y menos en una pyme. Dejar que las personas hagan su trabajo e incluso dejarles que se equivoquen es fundamental para su desarrollo profesional y el éxito de la compañía…

Recuerdo un amigo que por cosas de la vida me convirtió en enemigo, que siempre decía que “hay empresarios que ven el negocio como si al ir a un partido de tenis en vez de ver el campo, solo miraran el marcador”. Lo que quiero decir es que no cabe ninguna duda que igual que las personas, si un negocio no puede respirar, muere. Que si no puede comer, adelgaza. Y que si no duerme, enferma. Pero es importante saber qué se incluye dentro de cada uno de estos estados vitales. Yo soy de los que creen que las personas son la base del respirar. Y que el tiempo no es excusa para no dormir. Sí, hay que mirar por el negocio, no cabe duda, pero no como un padre, y lo de comer huevos. Si no más como un matrimonio, juntos en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la riqueza…

Hola. Soy Mister Hello y estamos hablando de Comunicación Interna. ¿Hablamos?

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