SOBRE COMUNICACIÓN INTERNA

CX | DIVERSIDAD; LA DIFERENCIA QUE DIFERENCIA

MISTERHELLO
Jose Manuel Hernando Llorens

Director Creativo Ejecutivo Aleggria Comunicación

Decía mi abuela que en la variedad está el gusto, y anticipándose a su tiempo, tenía razón. En un mundo global donde “lo nuestro y los nuestros” es una consigna de la política más rancia, abrir la mente a nuevas formas de ver y entender las posibilidades y realidades sociales o empresariales es la única forma de vivir y sobrevivir a corto y medio plazo. Pero, qué es la diversidad? Veámoslo.

 

Todo avanza tan rápido que los gurús sociales ya hablan del presente inmediato. El hermetismo corporativo que con tanto ahínco perseveraban las generaciones de directivos, se está viendo obligado a ser cuestionado y revisado para que la esencia de la compañía avance a la par de los nuevos tiempos. Los directores de RRHH o como cada empresa llame ahora a ese departamento (ver post sobre el temaandan como pollo sin cabeza para adaptar su política de personas a los designios de cada momento, y parece que ahora, toca hablar de diversidad. Y creo que la mejor forma de saber lo que es la diversidad es saber lo que no es la diversidad.

Contar con plantillas mixtas de hombres y mujeres con igualdad de posibilidades es una lucha histórica que con mayor o menor grado de cinismo o realidad, se va acercando al punto de reivindicación. Pero no es diversidad…

Tener colectivos de distintas culturas con capacidades diferentes (el eufemismo actual para hablar de los profesionales con algún tipo de minusvalía) o edades dispares y hacer planes para que primen los principios de igualdad o equidad entre todos, está muy bien. Pero no es diversidad…

Impulsar la discriminación positiva para contar en plantilla con un número más o menos equitativos de “caucásicos y afroamericanos”, “jovenes y maduros”, “hombres y mujeres”, “católicos y musulmanes”, y llegar a la “cuota” exigida por algún organismo oficial u oficioso, está bien. Pero no es diversidad…

diversidad igualdad

Foto Original:

Cartel película “Mamá, hay un hombre blanco en tu cama”

1989

Coline Serreau

Mostrar el compromiso con la sociedad a través de la lucha altruista para romper barreras y prejuicios de unos colectivos hacia otros y así avanzar juntos como hermanos por un camino de baldosas amarillas hacia el reino del arco iris es muy bonito y hará ganar varios premios. Pero no es diversidad…

Juntar churras con merinas hablando de planes de diversidad e inclusión, políticas de igualdad y diversidad o estrategias de concienciación de la diversidad y la integración es algo bastante normal hoy en día. Pero no es diversidad…

Todo parte de un error conceptual. Y es que a la hora de hablar de diversidad no se debe plantear su materia prima como una debilidad sino como lo que es, una fortaleza. Contar con distintas visiones, experiencias, metodologías, opiniones o capacidades ayuda a la innovación, la flexibilidad, el buen clima y la mejora de las compañías y por tanto, a su evolución. Y sí, eso sí es diversidad.

Una empresa diversa es aquella que sabe que contar con personas de distinto género, edad, religión, nacionalidad o nivel socioeconómico, entre otras, es un valor que les puede diferenciar de su competencia. Y por ello, practican políticas abiertas para captar y retener talento diverso, y fomentar la colaboración y el desarrollo de todos y entre todos. Y por supuesto y por ende, una empresa diversa no practica ni tolera ni fomenta ningún tipo de discriminación de ningún tipo hacia ninguna de las personas, respetando su condición distintiva.

Y cierto es que la realidad es la realidad, y prejuicios haberlos, haylos. Pero algún heredero de Marco Polo dijo que el racismo se cura viajando. Y al igual que la integración natural de alumnos de distintas razas, culturas, ideologías y posibilidades poco a poco está haciendo de la nuestra en una sociedad más tolerante, romper estereotipos en la empresa es una cuestión de convivencia. El respeto es la clave. Porque eso de que los jóvenes no saben, los asiáticos no paran, las mujeres no deben, los mayores no quieren, los africanos no entienden, los discapacitados no hace, son mitos. A desterrar.

A partir de aquí queda en mano de la empresa el hacer una gestión eficiente de la diversidad para conseguir que las diferentes visiones, personalidades y pensamientos de las personas contribuyan a alcanzar la ventaja competitiva que necesitan es decir, hacer de su pluralidad una singularidad.

Un 49% de las compañías Top Employers en España convierten en estratégicos sus programas de diversidad, integrando bajo su ala todas las dimensiones de género, discapacidad, diversidad cultural o generacional. Esto significa que casi la mitad de las empresas cuentan con un valor competitivo superior con respecto al resto. Y la tuya? en qué momento está? Si no lo sabes, malo…

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?