BASADO EN HECHOS REALES

CXLII | SALIR A ECHAR UN PITI, CUENTA COMO TIEMPO DE TRABAJO?

MISTERHELLO
Jose Manuel Hernando Llorens

Director Creativo Ejecutivo Aleggria Comunicación

(TIEMPO DE LECTURA APROXIMADA: 3,5 mins.)

La ley es lo que tiene, que cuando se hace de mala gana, parece que no gana nadie. Ante esta que obliga a registrar el horario de los trabajadores, parece que todos se han puesto de acuerdo en que es indignamente inútil, y sin querer queriendo, ha pillado a todos en albis. Más allá de la opinión está la obligación y tarde o temprano, todos acabarán entrando. Pero, qué hay detrás de estas luces y sombras de esta polémica ley? Veamos. Leamos…

 

El pasado 12 de mayo entró en vigor la ley que obliga a las empresas a registrar las horas reales de trabajo de los empleados con el objetivo, dicen, de evitar fraudes y paliar el empleo no remunerado. Y como era de esperar, esta iniciativa no ha sido muy bien tomada por la patronal que ha contraatacado diciendo que si nos ponemos chungos, ellos más. Y dando un puñetazo en la mesa han recordado que como el mismo nombre indica, jornada laboral (de latín laboris) es el tiempo en el que los trabajadores trabajan, por lo que todo lo que no sea trabajo, queda fuera de este concepto.

Y claro, si nos ponemos así, la pausa para el café o el bocata, o la salida para echar un piti, pues literalmente no son computables como trabajo. Y ya puestos, leer los whatsapp durante el trabajo, ir al baño, comentar el partido del domingo, la llamadita a tu madre, salir a hacer un recado o incluso estornudar, pues tampoco. Lo cual nos da que trabajo, lo que viene siendo trabajo, no debe llegar ni a las 20 horas laborales. Hace ya un tiempo publiqué un post que hablaba del tiempo que perdemos solamente con el Whatsapp…

Y en el otro lado, los que dicen que para ellos empieza la jornada laboral en el momento en que ponen el pie en la calle para dirigirse a su puesto de trabajo. Y por supuesto si suman la atención de mails, llamadas o whatsapp fuera de ese horario, salir un poquito más tarde o llegar un poquito antes a la oficina, el llevarte trabajo a casa o incluso pensar el fin de semana en la forma de afrontar un tema profesional, podríamos estar hablando de duplicar la jornada laboral.

MISTERHELLO

Foto Original:

Cartel película «Coffee and cigarrettes»

2004

Jim Jarmusch

Pero volviendo al tema de la ley, a pesar de la incomodidad y el gasto generado que se enarbola para criticarla, realmente el coste para la empresa es ínfimo, más si pensamos que el incumplimiento de esta ley puede acarrear multas de entre 600 y 6.000 euros. Da igual el sistema que se use; desde un simple papel para que el empleado lo firme, hasta una sofisticada aplicación de reconocimiento del iris, todo vale. Y está claro que su aplicación es sencilla para aquellos cuya jornada laboral se desarrolla en un lugar concreto en un horario concreto, que son la inmensa mayoría. Pero, y los que no están sujetos a conceptos espacio temporales? los que viajan? el teletrabajo? los horarios flexibles? Y si nos ponemos así, qué pasa con la ley de protección de datos? y el derecho a la intimidad? Y tantos interrogantes que sorprende que la ley esté en la calle y a los que por supuesto, yo no tengo respuesta.

Y es que aunque la ley es muy ambigua en los detalles, la esencia está bien perfilada; habla del registro diario de la jornada laboral, incluyendo el horario concreto de inicio y finalización, y el conservar estos registros durante cuatro años. Esto no quiere decir que se va a sancionar a un empresario por hacer que sus trabajadores dedicar más tiempo a su jornada laboral que el estipulado, sino simplemente que si alguien quiere hacer valer sus derechos, tenga pruebas para hacerlo. Y eso, parece que es la verdad.

Es por eso que me sorprende mucho que aunque esta ley supuestamente favorece a los trabajadores, son los que más la critican. Aparte de que los mecanismos de propaganda del poder funcionan (licencia gran hermano), de esto solo se puede concluir que nadie ha entendido nada, o que lo ha entendido al revés. Yo muchas veces hablo del famoso efecto “Mimic”, según el cual por imitar comportamientos de los dirigentes o defender sus posturas, te hace sentir que eres como ellos, o parte de ellos. Sea como fuere y fuere como siere, son cosas que me siguen resultando bastante curiosas. Y ahí lo dejo si más.

MISTERHELLO

La solución dicen, pasa por incorporar en la negociación del convenio laboral el concepto de lo que se considera jornada laboral, y de lo que no. Y consensuarlo por ambas partes. Porque los abusos no son unilaterales. Lo que está claro es que en España somos curiosos hasta para trabajar. Según el INE, se producen casi 3 millones de horas extraordinarias a la semana, lo que equivale a casi 75.000 puestos de trabajo a jornada completa. Y de esta cantidad, casi dos millones no están remuneradas, lo que significa una merma de unos 14.000 millones de euros en impuestos y cotizaciones. Pero esto es como el chiste de dejar de fumar, que yo no veo el ferrari aparcado en la puerta. Pero como decía antes, sobre los abusos de las horas y los días perdidos de los trabajadores, más allá de los datos todos podemos contar historias hasta aburrir….

No quiero ir más allá, solo terminar este post, que mi hija me reclama para que la lleve a la cama. Termino con una historia de abuelo cebolleta que intento de sentido a todo lo que quiero decir. En una época gris de mi vida en que yo era un número más de una empresa bastante sindicalizada, tenía que sufrir a diario las críticas de un grupo de personas que reprochaban mi falta de tacto al no disfrutar de mi asueto para el bocata o por prolongar unos minutos mi jornada laboral para concluir un trabajo iniciado. Indemnes a mis razonamientos de que el concepto de libertad se basaba en que yo era libre para ceder parte de mi tiempo y privilegios en pro de un correcto desarrollo profesional, siempre recibía la réplica de que con mi irreflexivo comportamiento además de cargarme y cagarme en siglos de lucha obrera, estaba quitando trabajo a personas con hijos, hipotecas y coches que pagar…

Por suerte escapé de esa que no era mi realidad y allí les dejé con la suya. Y con esto cierro de verdad. Creo que esta nueva ley ni favorece a unos ni perjudica a otros, sino que simplemente intenta intentando, poner las cosas en su sitio. Si alguien abusa da igual de qué lado de la mesa esté; ha de parar, y pagar. No es momento para patronos ni parias del mundo, sino de adaptarse o morir. Y dicho esto, buenas noches, hasta mañana, los niños y misterhello, nos vamos a la cama.

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

¿Quieres que te avise cuando saque un nuevo post?

Introduce tu email y serás el primero en enterarte de mis novedades!

¡Gracias! Te llegará un email para confirmar tu suscripción

Pin It on Pinterest