BASADO EN HECHOS REALES…

LXXVIII | 10 ENTREVISTAS DE TRABAJO CURIOSAS, SURREALISTAS O SENCILLAMENTE, ANIMALES…

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

Parece que cualquiera puede hacer una entrevista de trabajo, pero no. La selección de personal y sus consiguientes entrevistas no tienen muchas más relevancia y repercusión de la que algunos creen ver. Aquí recopilo algunos casos desafortunados que me han contado varios lectores del blog, que demuestran su importancia dentro y fuera reputación de la empresa

Hacer una entrevista de trabajo parece algo fácil, vale cualquiera. Pero no. Entrevistar es una profesión con una metodología y una práctica detrás no apta para cualquiera. La repercusión de hacer un proceso de selección erróneo va más allá de encontrar al candidato adecuado para el puesto. Hablamos de la imagen que puede transmitir esa persona de la empresa en el mercado empleador, sin contar con las repercusiones legales que puede tener por hacer preguntas inadecuadas. Estas 10 historias van de eso, de entrevistas contadas con cierta gracia pero que no tienen ninguna gracia. Que las disfrutes…

entrevistas de trabajo

Foto Original:

Cartel película “Election. La noche de las bestias”

2016

James Demonaco

HISTORIA 1. Elena Rodríguez Casal del Rey

“Sería el año 2006 cuando estaba realizando entrevistas para un proceso de lo que llamábamos “Talento sin barreras” en el que entrevistábamos a personas con capacidades diversas. Mi candidata era una chica joven que optaba a un puesto administrativo, y que tenía una discapacidad física, no intelectual. Me sorprendió la gran opinión que tenía de sí misma con un punto displicente incluso brusca en su manera de conducirse durante la entrevista. Cuando le pregunté qué le gustaría estar haciendo en un futuro me dijo que ser algo importante no una currita como tú… Lo mejor fue que cuando le pregunté por qué quería trabajar en la firma y me dijo: porque esta mesa (golpeándola con la mano) es de madera buena, buena, así que la empresa seguro que también. Me hizo gracia que se fijase en el mobiliario y que le diese importancia al tipo de mesa… Qué percepciones tan distintas se tienen a veces….”

HISTORIA 2. Elena Rodríguez Casal del Rey

“Otra anécdota fue durante una dinámica de grupo de recién titulados en el que preparaban un caso en común y luego las presentaban de forma individual. Cada candidato pasaba a otra sala y planteaba su conclusión del caso a quien estuviese del equipo de selección. Un chico de unos 22 o 23 años candidato a Auditor Junior, estaba muy nervioso y me pidió ir al servicio antes de su presentación. Por supuesto se lo di. Cuando regresó antes de dar comienzo a su exposición me pregunto si para presentar debía llevar la chaqueta del traje abrochada o desabrochada. Yo le dije que era indiferente, que como estuviese cómodo. Pobre chaval, preocupado por su chaqueta no se fijó en que no se había subido era la bragueta del pantalón, y así hizo la presentación, con chaqueta desabrochada y bragueta bajada…”

HISTORIA 3. Valeria Aveiro

“En una ocasión participé en un proceso de selección para una multinacional francesa en Colombia. La historia es que tras tres pruebas y un número similar de entrevistas, a las dos últimas seleccionados nos pusieron, no literalmente pero casi, en una jaula a ver quién salía viva. Ambas debíamos presentar un plan de comunicaciones mientras que cinco personas nos hacían pregunta del tipo -y usted, con lo que ha estudiado, cree que es coherente venir a proponer algo tan básico?- o -eso fue todo lo que pudo proponer?-. Entiendo que todo eso era parte de un plan para evaluar a los candidatos, pero creo que se les fue la mano. Al final obtuve el puesto, pero la entrevista ya me dijo cómo iban a ser las cosas en la empresa: un desastre…”

HISTORIA 4. Pedro Berberés

“Corrían los años 90. Tocaba empezar a trabajar y para poder seguir estudiando, empecé a presentarme a todos los trabajos no cualificados que veía en las páginas salmón de El País. Entre otras me citó una empresa de regalos publicitarios que necesitaba ejecutivos agresivos para colocar sus productos en las grandes compañías. La entrevista me la hizo un tipo muy serio en una calurosa sala mal iluminada, y cuatro personas más detrás de mi. El serio era el que preguntaba, pero yo sentía como los de atrás murmuraban o sonreían. No recuerdo mucho de la entrevista, solo que quería salir de allí. Cuento esto porque varios años después se dieron vuelta las tornas y era yo el que entrevistaba al tipo serio para decidir si contaba o no con los productos de su empresa. Por supuesto ni se acordaba de mí, o eso decía. No hace falta que diga que no conté él ni con su empresa. Cosas del Karma…”

HISTORiA 5. Elena Salgado

“Lo más extraño que me ha pasado en una entrevista fue una vez que optaba a un puesto de contable en una multinacional que quería venir a España. Alguien me llamó por teléfono y me citó en una habitación de un hotel en Chamartín. Yo no sabía si era una broma, algo peligroso o una oportunidad real, así que cerré la cita y allí me presenté con mi mejor falda de tubo. Aunque no conseguí el puesto la entrevista fue bastante bien. El tema es que durante el tiempo que duró, mi padre estaba esperando en en el pasillo junto a la puerta de la habitación dispuesto a derribarla a la menor insinuación mía. Todavía lo recordamos en las cenas de navidad…”

HISTORIA 6. Pablo Pérez Balbuena

“Hace unos meses buscaba un director de arte para cubrir un pico de trabajo con continuidad. Como siempre publiqué la oferta en Domestika y me cayó un aluvión de candidatos que tuve que filtrar. Seleccioné a 20, entrevisté a 10 y puse una prueba práctica a 5. Era gente muy joven pero casi todos realizaron su ejercicio en un fin de semana. Lo que me sorprendió fue que a una de las candidatas en el mail de agradecimiento comenté, de buen rollo, que su propuesta no había utilizado ni los colores, ni las tipografías, ni siquiera el logotipo del cliente. Mi sorpresa fue cuando recibo un mail suyo reprochándome que si quería que hubiera puesto eso, debería haberlo especificado en el briefing. Curiosa forma de cargarte una posible relación laboral…”

HISTORIA 7. Pedro Lorenzo

“Hay entrevistas raras, y luego están las que he tenido yo. Me llamó la atención un anuncio milagro de esos que te prometen unos ingresos brutales con un mínimo esfuerzo diario. No decía que tenía que hacer para conseguirlo pero por probarlo no perdía nada. Éramos como unas 200 personas en un gran salón en el que nos fueron lanzando un montón de vídeos con personas que nos contaban eufóricamente cómo había cambiado su vida. Algo en plan El año de la garrapata. Mucha música, mucha lágrima, mucho vídeo, mucho rollo y al final el producto eran colchones de a 3.000 euros la unidad. La mitad de la sala nos levantamos. Siempre me pregunto por qué se quedó la otra mitad…”

HISTORIA 8. Juana Casado

“No me pasó a mí, me lo contó una amiga que le pasó a su hija. Le llegó una oferta a través de Laboris o una de esas para unas prácticas en una agencia de diseño. Ella estaba estudiando un caro curso de diseño gráfico y necesitaba sacar dinero para pagarlo, por lo que el puesto le pareció providencial. El mensaje hablaba de que había sido seleccionada entre un montón de gente, y que la citaban en la agencia. Por supuesto acudió a la cita. La sorpresa vino cuando en la entrevista la informaron que como eran unas prácticas, no había remuneración sino pago, pero que podían becarla si trabajaba todo el día y no media jornada. Por supuesto, todo de negro. Consideró seriamente el denunciarles, pero luego pensó que el mundo es muy pequeño aunque por supuesto, nunca entraría a trabajar en una empresa así…”

HISTORIA 9. Ana Pérez Gómez

“Mi historia es muy rápida. Terminé los estudios hace un par de años, y en una de las empresas donde dejé mi cv me llamaron. La cuestión es que la entrevista no duró ni cinco minutos porque cogí mis cosas y me fui. El entrevistador muy correcto pero sin ningún reparo, me empezó a preguntar cosas del tipo de si tenía novio, si quería ser madre o si era creyente. Yo no daba crédito a lo que estaba oyendo y al principio intentaba darle respuestas esquivas, pero cuando me preguntó que qué pensaba del coletas, me levanté y sin decir nada me fui. No era porque me molestaran sus preguntas, que también, sino porque si la entrevista era así, no quería ni imaginar lo que sería tener un jefe como él…”

HISTORIA 10. Misterhello

“Y cierro con una que me pasó a mí. En el libro que estoy escribiendo (sí, es real, pero cuesta…) la cuento con más extensión y detalle, pero por resumir, era una de mis primeras entrevistas de trabajo. Me recibió un tal Gálvez en una sala de formación y se sentó frente a mí a lo Jhon Wayne. Su compañero empezó a escupirme preguntas bajo la atente mirada de Gálvez. Yo en plan tetrix intentaba responderlas a todas hasta que en un momento determinado Gálvez se levanta de la silla y señalándome con el dedo me pregunta –está bien dicho “aré lo que pude”- a lo que yo respondí –pues no sé, si usted dice que está bien, será porque está bien, no?- Y me contrato. Parece que no buscaba profesionales sino como se demostró con posterioridad, solo quería lacayos que perpetuaran su mandato. Como decía Facundo Cabrales: pobrecito mi patrón piensa que el pobre soy yo…”

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?