PENSANDO PENSANDO

LXXXIII | VIEJOS PROPÓSITOS PARA UN NUEVO AÑO

José Manuel Hernando

Director Creativo Ejecutivo Aleggría Comunicación

Un año más, un año más. Olvidamos todos los propósitos no cumplidos y renovamos votos. Yo ya me he vuelto como las madres, que nada quiero para mí pero si cae, bien caído sea. Esta es mi lista de propósitos para el año nuevo con la que si se cumpliera, estoy seguro todos seríamos un poco más felices. O por lo menos, la inmensa mayoría

Conciliación. Es una realidad, España es el país que más horas trabaja en comparación con el entorno europeo y curiosamente, al que menos le cunde. Y es que a las 8 horas diarias hay que sumarle 1/2 de desplazamientos y 1/2 de comidas y almuerzos, lo que nos da una media de más/menos 12 horas diarias de trabajo, algo que imposibilita completamente cualquier plan de conciliación real. El gobierno habla de jornadas laborales de 35 horas y racionalización de tiempos muertos. Una campaña de concienciación a empresarios de que trabajar menos horas no es trabajar menos tampoco vendría mal.

Formación. Formarse se ha convertido en un lucrativo negocio en los últimos tiempos, ya que ahora más que nunca el dicho “renovarse o morir” es más literal que nunca. Por suerte y gracias a las nuevas tecnologías, hay todo un universo de posibilidades formativas caras, baratas, autodidactas o presenciales, y muchas empresas hacen suyo este dicho y gastan dinero y recursos en formar a su plantilla en nuevos conocimientos y habilidades ante el riesgo de obsolescencia programada. Otras prefieren que sean los empleados con sus medios y su tiempo los que lo hagan. Está claro cuales sobrevivirán a medio plazo, pero una reflexión de año nuevo sobre la importancia de instaurar una cultura formativa activa entre las personas podría salvarlos.

propositos nuevo año

Foto Original:

Cartel película “Los 7 Magníficos”

2016

Antoine Fuqua

Teletrabajo. Que la generación de nuestros padres no entienda el teletrabajo es algo normal y natural. Pero que un gran número de empresarios hoy en día lo vea como un método ineficiente, irrentable y poco colaborativo es algo increíble pero real. El coste técnico para teletrabajar no es excusa con el BYOD y el abaratamiento de las líneas de alta velocidad. Teletrabajar implica un ejercicio de confianza en el equipo y el establecimiento de un sistema de gestión orientado a objetivos, y eso es algo que todavía hoy zozobra entre el no querer y el no saber. Y aquí el botón que muestra la lacra de la cultura del presentismo

Salarios más justos. Que un directivo deba cobrar más que las personas que trabajan para ellos es algo lógico y normal, dentro de unos límites. Según un informe de EADA, el salario medio de los trabajadores se incrementó un 0,7% en el último año frente al de los directivos que fue de un 9%. Este ratio sube hasta más de un 63% en el caso de consejeros y administradores de empresas. Bueno, intentar nivelar un poco estos porcentajes sería un buen propósito para el nuevo año.

Igualdad entre hombres y mujeres. A mí me gusta hablar más de equidad, pero igualdad me vale. La diferencia salarial entre ambos, según la fuente que consultes, está entre el 18% y el 35%. Las mujeres directivas representan solo el 27% del total, y salarialmente tampoco se libran ya que cobran entre un 15% y un 20% menos que los hombres. Además hay un 17% más de mujeres desempleadas. Y es una práctica más habitual de la reconocida el despido pactado o forzado a madres recientes. Me consta que se está haciendo mucho para solventar esto, pero acelerar un poco el próximo año para que la desigualdad sea menor puede ser una buena idea.

Empleo de calidad. Con esto de que los empresarios son los que crean empleo, muchos creen tener carta blanco para hacer lo que les venga en gana. Perdida la ética profesional, todo justifica el aumento de beneficios, y hacer contratos basura parece lo más sencillo y lo menos peligroso para reducir costes. Por suerte cada vez se denuncian y persiguen más, y las multas son para que más de uno se replantee el formato. Los beneficios no deben venir de estafar a hacienda, a la seguridad social o a los trabajadores, sino de vender más y mejor. Otra clave para el nuevo año.

Flexibilidad laboral. Una vez más la dichosa cultura presencial. Evidentemente han de prevalecer las necesidades de la empresa, pero ajustar intereses personales y profesionales flexibilizando la jornada laboral es algo extraordinariamente eficiente y lo más importante, gratis. Todo el que tiene obligaciones familiares o personales valora ese tiempo que puede restar y sumar a lo largo del día. Un bonito ejercicio de empatía con un elevadísimo ROI emocional.

Lo sé, son grandes sueños para pequeñas realidades. Pero no son locuras, son cosas normales, racionales y posibles. Pongamos todos nuestro granito de arena para que a finales del año próximo los votos que renovemos sean los cumplidos.

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?