BASADO EN HECHOS REALES

CLXXIX | COVID-19 EL SÍNDROME DE LA CABAÑA (O CÓMO AHORA QUE NOS HAN ABIERTO LA PUERTA, HAY GENTE QUE PREFIERE QUEDARSE DENTRO…)​

MISTERHELLO
Jose Manuel Hernando

Director Creativo #ATREVIA

(desde mi retiro responsable)

 

Tiempo de lectura estimada: 5 minutos

La mente humana es asombrosa. Pasamos de la depresión por no poder salir a la depresión por tener que salir, en menos de tres meses. Pero no es algo caprichoso, solo es miedo. Aunque no está considerada como enfermedad por la OMS, es una afección que dicen, va a afectar a una cuarta parte de la población confinada. Pero hay que volver. Cómo se van a enfrentar las compañías para gestionar esta nueva crisis? En este post enmarco el problema y plantéo soluciones como siempre, desde la comunicación interna. Veamos. leamos…

El otro día con vistas al final de esta fase, mi agencia lanzó una encuesta para ver cuantas personas querrían volver a la oficina, y la inmensa mayoría se inclinaba por la actual modalidad de teletrabajo. Seguramente en la base de esta preferencia esté una necesidad perentoria de conciliar vida personal y profesional, pero mucho hay también de miedo cerval por lo que podamos coger fuera, y meter dentro. Seguramente la enorme confusión que han transmitido los organismos oficiales sobre el cómo protegerse de este virus con nombre de mascota olímpica no haya ayuda mucho a reducir la incertidumbre…

Vamos a hablar un poco de eso, del miedo. El miedo tal y como decía en un post anterior nos ha hecho evolucionar porque nos ayuda a sobrevivir. Tal y como explica la película “Del revés”, es un instinto natural que nos hace actuar de forma consciente o inconsciente, para alejarnos de situaciones potencialmente peligrosas. Su base se encuentra en el cerebro reptiliano, el encargado de regular funciones como comer o respirar. La amígdala, que forma parte de este sistema defensivo, recibe y revisa los estímulos que constantemente llegan del cerebro, y actúa en consecuencia para cumplir con su misión protectora. El miedo se puede superar con un miedo mayor, por ejemplo a perder el trabajo, pero en realidad no lo superas, solo lo camuflas. Por suerte muchas personas no se tendrán que enfrentar a él al poder trabajar de forma remota, pero está claro que aunque sea  para tomar unas cervezas con los amigos, en algún momento deberán dejar la relativa seguridad del hogar.

Y es que desde los primeros días del confinamiento, el que más y el que menos sufrió un cuadro clínico de ansiedad motivado por la falta de libertad de movimiento, la incertidumbre al futuro y el miedo orgánico al contagio. Las imágenes con que la televisión nos bombardeaba desde Italia y peor, las que nos llegaban por whatsapp desde China, hizo que la mayoría aceptáramos el retiro de forma voluntaria, sumisa y responsable. El sueño agitado, la tristeza, y el estado de agitación, irritación e incluso ira que muchos experimentamos esos primeros días y que los psicólogos llaman “la fiebre de la cabaña”, era una consecuencia lógica del encierro. Pero parece ser que si se consigue sobrevivir 50 días en ese estado se produce un efecto contrario, haciendo que el mero pensamiento de salir a la calle y retomar la vida anterior produce tal estado de inseguridad e irritabilidad, que se puede acabar convirtiendo en una patología clínica de las de diván y Prozac…

SÍNDROME DE LA CABAÑA
Foto Original:

Cartel película «Cabin Fever»

2002

Scott Kevan

Ahora toca volver, aún a sabiendas de que esto no es el final de nada sino más bien el principio de algo que ni siquiera sabemos qué. Una vez más, la clave de casi todo es la confianza. Estas últimas semanas hemos trabajado con muchas compañías en elaborar guías y protocolos de vuelta al trabajo, y en compartirlas con las personas. Si las lees con detenimiento, las medidas son tantas y tan variadas que dudo seriamente que se puedan asimilar y cumplir sin hacer un master. Pero lo que sí está claro es que provocan un sentimiento de seguridad necesario como para hacer que las personas salgan de su casa y se enfrenten de nuevo al mundo exterior, aunque se asomen como conejillos asustados.

Aquí dejo 10 puntos fundamentales que resumen las normas básicas para generar esa confianza necesaria:

  1. Proporcionar EPI’s adaptados a cada puesto
  2. Señalización para facilitar la distancia social y el cumplimiento de normas
  3. Establecimiento de horarios de comida, café, reuniones
  4. Detección precoz en los accesos a la oficina
  5. Fomentar la posibilidad de teletrabajar
  6. Desinfección y limpieza de las zonas de trabajo
  7. Establecer una política de vigilancia de salud constante
  8. Favorecer la flexibilidad horaria
  9. Gestionar la incertidumbre con escucha y retorno
  10. Y en caso de sospechas de contagio, actuar con prudencia pero con contundencia…

Pero en el miedo a la vuelta la realidad laboral hay muchos componentes que escapan al control y posibilidades de las compañías como por ejemplo, el acceso al puesto de trabajo en transporte público que aunque en la actualidad parecen cumplir las medidas de distanciamiento impuestas por el gobierno, todo hace prever que pronto, sería teórica y prácticamente inviable. Seguramente el teletrabajo, la flexibilidad horaria y el triste pero real incremento de parados, reduzca y reparta el acceso recurrente de personas, pero la realidad es que al igual que los hospitales no estaban preparados para una emergencia sanitaria de este calibre, los servicios de transporte urbano tampoco lo están para hacer cumplir la normativa en una situación de normalidad.

SÍNDROME DE LA CABAÑA

Como decía antes, el miedo como mecanismo de defensa no es malo, pero cuando se convierte en pánico, nos bloquea y en estos momentos lo último que necesitamos para levantar la economía de las empresas, son bloqueos. Legalmente una persona está obligada a volver a la oficina si la empresa así lo requiere bajo riesgo de apercibimiento laboral o incluso despido. Incluso si tiene cargas familiares tiene que reincorporarse, aunque tiene derecho a adaptar su jornada para cumplir con su deber de cuidado de personas dependientes. Seguro que todos nos quedamos más tranquilos si pudiéramos hacernos test de forma periódica, pero en la actualidad ni es posible por capacidad, ni las empresas tienen la obligación legal de hacerlo. Y sí, hay promesas de solución vía vacuna que nos hace tener esperanzas, pero con ese cuento llevamos décadas con el cáncer y el sida, y aquí seguimos…

Volviendo al tema del post, hablamos de que volver va a haber que volver, y gestionar a un 25% de la plantilla con riesgo de caer en depresión o peor, es un problema. Pero insisto en que una vez más, la comunicación interna puede ser la clave. El otro día en un focus group virtual con un cliente nos comentaban que de lo que más agradecían de la compañía era que en todo momento se habían sentido protegidos con las certidumbres, y acompañados en la incertidumbre. La comunicación interna ha tenido un papel fundamental en esta fase y en la próxima, jugará un rol protagonista. Y ahora más que nunca en vez de sopa para todos, hay que evaluar la situación, necesidad y posibilidad de cada persona para no dejar a nadie atrás.

Dicen que la mejor forma de salir del hoyo es dejar de cavar y si lo trasladamos al tema del post, la mejor forma de dejar la cabaña es salir por la puerta, aunque para ello se necesite algo de ayuda. Es muy complicado gestionar la ansiedad cuando la solución es que no hay solución, por lo que cuanto antes asumamos que vamos a tener que normalizar nuestra vida conviviendo con la prevención y la seguridad, mejor. Pero no olvidemos que esto no va de estar seguros, sino de sentirse seguros. Por lo que de verdad, sigamos personas y compañías haciendo este camino juntos porque nadie sabe hacia donde va el futuro, pero nos tiene que pillar a todos en movimiento…

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

¿Quieres que te avise cuando saque un nuevo post?

Introduce tu email y serás el primero en enterarte de mis novedades!

¡Gracias! Te llegará un email para confirmar tu suscripción

Pin It on Pinterest