PENSANDO PENSANDO…

CXCIX | EN EL ZOO LABORAL, TODOS SOMOS UNOS ANIMALES…

MISTERHELLO
Jose Manuel Hernando

Director Creativo #ATREVIA

(esperando que termine este dichoso año)

 

Tiempo de lectura estimada: 2 minutos

Por más que nos empeñemos en pensar que somos máquinas, física y químicamente las personas estamos más cerca de los monos y las escolopendras que de las supercomputadoras o las aspiradoras. En plena época de inteligencia artificial no olvidemos que somos animales, y como tal  nos comportamos. En este post voy a intentar realizar un ejercicio de traslación de atributos del reino animal al laboral, y a ver qué sale. Veamos. Leamos.

Hace un tiempo para demostrar que los comportamientos de personas y animales distan mucho de distar mucho, escribí un post en el que narraba varias fábulas trasladadas al universo laboral, con su moraleja final correspondiente. En este post pretendo retomar estos tópicos asociados a los animales, y establecer semejanzas con comportamientos vivenciales humanos en el trabajo. No pretendo realizar uno de esos ejercicios de categorización que tanto nos gusta, pues está claro que todos tenemos algo de muchos animales. Solo es un juego intrascendente de domingo de puente, por el puro placer de la diversión. Así, sin más pretensiones.

Empecemos por ejemplo por el perro. Los canes son considerados animales nobles y obedientes, siempre atentos a la voz de su amo y dispuestos a satisfacer cualquiera de sus órdenes. Pero en el mundo laboral no funciona así. Se dice que alguien es perro viejo si ha vivido mucho, ha pasado por muchas, y se las sabe todas. Un perro verde es alguien de extrema rareza que se tolera hasta cierto punto por sus resultados. Y si decimos sencillamente que es muy perro, seguramente sea porque el aludido es una mala persona. También usamos el término “perro ladrador…” sin su continuidad de refrán para decir que alguien amenaza mucho, pero nada más…

Y en esta línea de pensamiento podemos hablar del cerdo, también llamado cochino o marrano, como alguien que no conserva las más mínimas normas de higiene fuera y por supuesto, dentro del entorno laboral. Pero cerdo también es quien usa medios más que reprobables y cuestionables para alcanzar su objetivo. Cerdo se asocia a la falta de ética profesional, pero por supuesto cerdo también es cualquiera que muestra un comportamiento machista, soez o discriminatorio hacia el sexo opuesto. Puerco es una forma un poco más sofisticada de denominarlos.

laboral
Foto Original:

Cartel película «Zoolander»

2001

Ben Stiller

Dentro de las características que tiene la hormiga, su capacidad de trabajo es la que se usa para definir a alguien que consigue sus objetivos con paciencia, resistencia y esfuerzo. Su acepción en diminutivo es para describir a alguien muy ahorrador que siguiendo el principio de que “menos es más”, optimiza presupuestos y obtiene resultados a muy bajo coste. El hormiguero además de un programa televisivo de dudoso interés, es un referente recurrente para hablar de trabajo en equipo, aunque el símil es más certero si hablamos de abejas y colmenas. Y siguiendo este hilo, un zángano es un vago redomado, un gusano es parecido al cerdo pero más mezquino y ruin, y mariposear es la persona que va de departamento en departamento perdiendo el tiempo y haciéndoselo perder a los demás con charlas intrascendentes. 

Si vamos al mundo equino, trabajar como un burro o como una mula es afrontar una carga laboral excesiva y asumirla sin cuestionarla. Decir que alguien es un burro es dar por sentado que no se entera de nada, por muchas veces que se lo expliques. A un burro se le puede tener algo de cariño, por eso en la fauna laboral existe también el asno, que es el burro que cae mal por hacer gala de su estupidez y necedad. Y un término curioso es el de empresa unicornio, usada para denominar compañías fruto de la denominada nueva economía, que cuentan de gran reconocimiento económico y conocimiento popular, lo que le hace deseable tanto para inversores como para trabajadores.

Dentro de los reptiles está la víbora, normalmente mujer de lengua afilada que critica todo y a todos. La tortuga, alguien lento hasta la desesperación. Y camaleónico se define al profesional con gran capacidad de adaptarse a cualquier situación. Y del suelo al cielo, si vamos al mundo de las aves, una cotorra es la típica persona que habla mucho pero no dice nada, y loro es el que repite algo hasta la saciedad, independientemente de que nadie le haga caso. Buitre es el que aprovecha cualquier situación para su propio beneficio. Gallo es el típico personaje que a diferencia del perro ladrador muerde, buen más bien pica. Y claro, aunque pongan muchos huevos, gallina es el que no los pone en el trabajo…

laboral

El caso del oso es curioso porque a pesar de ser una bestia asocial de reconocida fuerza y letal fiereza, siempre se le relaciona con algo tierno, entrañable y achuchable. En las empresas se usa el término de osos blancos para definir a esos aliados internos que ayudan a dinamizar cualquier acción de comunicación, y fomentar la participación de sus compañeros. Y hablando de bichos grandes están los dinosaurios, denominación aplicable a los más viejos del lugar por los que se tiene cierto respeto, y los mastodontes, esos profesionales lentos, burocratizados y obsoletos que imposibilitan cualquier evolución.

El mundo marino es muy curioso, pues casi todo es extraordinariamente negativo. Si pensamos en los peces, aunque no son muy usados, un merluzo o un besugo es alguien, normalmente un superior, extremadamente idiota y tozudo en su idiotez. Un tiburón es un empresario sin escrúpulos que solo busca el beneficio de su compañía. Un cangrejo es alguien que va al contrario que los demás, pero no en el sentido correcto de la palabra. Un pulpo alguien que tal vez, se toma más confianzas de las debidas con sus compañeros o compañeras. Una ostra es alguien extraordinariamente aburrido. Y un trucha no es nada, pero un trucho es un anuncio ficticio que se crea para presentar a un concurso de publicidad, o para enriquecer un book.

Para el cierre he intentado buscar ejemplos de cómo cambian las características animales en función de si los usamos en masculino o en femenino, pero no he conseguido suficientes casos como para garantizar la existencia de una conspiración judeomasónica izquierdista en contubernio con el terrorismo rojo, como para usar el lenguaje al servicio de los intereses machistas. Pero como las meigas, haberlos haylos. Así un zorro es alguien extraordinariamente listo que consigue sus objetivos por su astucia, y zorra sencillamente una mujer de extrema maldad que emplea sus artimañas desleales para llegar donde quiera. Lince es similar a zorro pero mejor valorado y por supuesto, no tiene traslación al género femenino. Entre perro y perra no hay mucha diferencia, pero está claro que en femenino es como más duro. Y no voy a feminizar al pollo porque estamos en horario infantil. Así que nada, hasta aquí esta animalada con el que estoy a punto de cerrar la segunda centena de posts de misterhello. Que como decía Gardell, “vamos Jose, que doscientos post no es nada…”

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?

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