DESDE LA AGENCIA

CLXVII | PARA CUANDO UN RANKING DE LOS PEORES CLIENTES CON LOS QUE TRABAJAR?

MISTERHELLO
Jose Manuel Hernando Llorens

Director Creativo #ATREVIA

En 4 minutos te explico porqué es importante crear un ranking de los peores clientes con los que trabajar

Participar en un concurso de comunicación es saber que vas a darlo todo; la competencia es dura y hay que ser duro. Y esa misma dureza la tienen algún que otro cliente, pero en la cara. Por supuesto no es lo normal, pero alguno hay cuyo comportamiento profesional deja mucho que desear. Imaginas poder evaluar a un cliente (persona, no empresa) en función de su comportamiento con la agencia? Sería fantástico para valorar a los buenas y alertar ante los malos. Pues de eso, de la posibilidad o imposibilidad de tenerlo va este post. Veamos. Leamos…

Existe un pasado no demasiado remoto en el que las campañas no se compraban ni las agencias se alquilaban, pero muchos romances surgían de encuentros de altura provisados en monterías, regatas o torneos de golf. Y como alguien se empeñó en que eso de la integridad y transparencia debía ser como lo de la mujer del César que además de serlo debía parecerlo, creó un cuerpo de élite tipo Men in Black para que velaran por la rectitud en la contratación de proveedores y ya de paso, ahorraran unos eurilllos. Eran las famosas mesas de compras y sobre el papel funcionaba.

La picaresca es una curiosa característica que possemos los habitantes de esta singular y plural península. Recuerdo que cuando se obligó por ley a llevar cinturón de seguridad, un avispado diseñador se forró vendiendo camisetas blancas con una sencilla banda oblicua en el pecho que en la distancia, hacía parecer que llevaba abrochado el dichoso cinturón. Y esa misma picaresca que nos caracteriza fue la que provocó que los departamentos se buscaran la vida para no pasar por el proceso de compras por ejemplo, fraccionando importes. Pero si no colaba, entraba compras como elefante en cacharrería, haciendo uso de su título y comprando los mismo bolígrafos que campañas creativas. Y en el otro lado la agencia, quien sabiendo que el factor precio es más determinante que su experiencia o servicio, suma, resta, multiplica y divide hasta que llega a los requerimientos del pliego. Y de tanto tirar de la cuerda los unos y los otros, la acabarán rompiendo…

He de decir que este tema no es nuevo en misterhello, pues ya lo he tratado en varios posts. Recuerdo uno en el que hablaba del vicioso y viciado proceso de los concursos con más oficio que beneficio. Otro en el que fabulaba sobre la posibilidad de invertir el proceso y hacer que fueran las agencias las que convocaran a los clientes para que demostraran estar a la altura persona, profesional y presupuestaria de la agencia. E incluso uno muy celebrado que escribí sobre la necesidad de crear un ranking con las peores empresas para trabajar para que sirviera de guía a los posibles candidatos a la hora de tomar una decisión de incorporarse en una compañía u otra. Pero en este caso quería hablar de lo mismo pero distinto, mezclando todas estas ideas. Y me explico.

conciliación entre mundo personal y profesional
Foto Original:

Cartel película «Cara a cara»

1997

Jhon Woo

Y es que el mundo es un lugar muy curioso donde sigue imperando la ley del más fuerte y contrariamente a lo que debería ser, en este caso es el cliente. Las agencias de comunicación en general y de comunicación interna en particular, nos sentimos indefensas ante el uso y abuso que muchos hacen de nuestro tiempo, genio e ingenio. E insisto en que no hablo de empresas sino de personas.

Los concursos nacieron para defender los intereses de las empresas pero hasta donde yo sé, nadie parece defender los de las agencias. Competimos porque pensamos que esto es una selva, y nos creemos leones pero seguimos siendo corderos. Si, hay asociaciones que defienden los derechos de las agencias de comunicación externa, pero de interna hasta donde yo sé, haberlas no haylas. Porque necesitarlo, no siempre pero muchas veces, lo necesitamos. Que de qué hablo?

 

  • Hablo de que convocar concursos para cualquier cosa, lo mismo un folleto que la portada de un libro, un logotipo o un diseño de camisetas…
  • Hablo de montar un gran concurso con un presupuesto que no paga ni la idea creativa
  • Hablo de cerrar un precio e imponer una puja a la holandesa sin tener en cuenta que una merma en el precio implica una bajada en la oferta…
  • Hablo de ganar un concurso y entrar en una fase de negociación y cambios de requerimientos, importes, recursos o necesidades hasta que lo hacen imposible, inabarcable e impracticable…
  • Hablo de extensos pliegos con exceso de verborrea y escaso brief que dificultan el entendimiento de la solicitud…
  • Hablo de la manía de que las agencias se vean las caras y compartan preguntas y respuestas…
  • Y sobre todo, hablo de las personas (no clientes) que usan el concurso como semillero de ideas para hacerlas suyas, e implementarlas con sus recursos internos o externos…
MISTERHELLO

Yo creo sinceramente que es una cuestión de respeto. “Si eso a tí no te cuesta nada” es un velado reproche muy habitual que llevo oyendo toda mi vida cada vez que alguien me pide algo sobre lo que mejor se me da, que es crear. Nada?. Solo unas cuantas miles de horas de aprendizaje, unos cuantos cientos de horas de práctica y unas cuantas docenas de horas al año en seguir aprendiendo y practicando. Hacer entender que una agencia de comunicación no es una ONG y que nuestros sueldos no se pagan solos, es algo que muchos clientes no parecen darse cuenta. Es necesario que veas este vídeo para entender lo que digo. Igual ya lo conoces pero si no, te va a encantar…

No seré yo el que tire la primera piedra, pero me gustaría dejar la semilla para que alguien tenga el valor o el sentido común para activar algo con lo que de verdad, ganemos todos. Podemos hablar de una asociación, concilio o contubernio de agencias de comunicación interna que compartan conocimientos y experiencias sobre sus clientes y a partir de ahí, elaborar un ranking con profesionales, insisto que no empresas, con las que es conveniente digamos, andar precavidos. Y es creo que hay personas que no están a la altura de la empresa para la que trabajan e igual con un ranking de los peores clientes con los que trabajar ayudaría a disuadirles de cometer abusos y hacer que los procesos de compras cumplan con el cometido con el que en principio, fueron creados.

Termino diciendo que este post está enmarcado bajo el epígrafe “Desde la agencia”, aunque en realidad debería crear uno nuevo que se llame algo así como “Desde las agencias”, pues comparto una idea que me sugirió mi amiga Carlo, y transmite un sentir que comparten profesionales de casi todas las agencias de comunicación interna con las que hablo. Me consta que muchas agencias han optado por no presentarse a concursos y algunas otras lo harán pronto porque según dicen, es la única defensa que les queda. Por supuesto mientras llega, seguiremos dándolo todo, pero vamos, que ganas no faltan…

Porque esto es misterhello y estamos para eso, para hablar de comunicación interna de una forma diferente.¿Hablamos?

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